El Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) clasifica a 180 países, según la percepción que tienen expertos y empresarios respecto a la corrupción en el sector público. Más de dos tercios de los países evaluados muestran procesos de estancamiento o retroceso en sus esfuerzos anticorrupción, de acuerdo con el IPC 2019, publicado por Transparency International. Transparency International es una organización de la sociedad civil, que lidera el movimiento anticorrupción, desde hace más de 25 años. La metodología está compuesta por cuatro pasos: seleccionar las fuentes de datos, ajustar la escala de las fuentes de datos, combinar las fuentes y determinar una medida de incertidumbre. El proceso de cálculo incluye un estricto mecanismo de control de calidad por cuatro elementos de la organización. La investigación demuestra que cuatro países del G7 redujeron sus puntuaciones en relación con el año pasado: Canadá (-4), Francia (-3), Reino Unido (-3) y Estados Unidos (-2). Alemania y Japón no experimentaron ninguna mejora, mientras que Italia aumentó un punto. El Índice, desde su creación en 1995, se ha convertido en el indicador global de referencia sobre la corrupción en el sector público. En 2012, Transparency International revisó la metodología utilizada, con la finalidad de permitir la comparación de los resultados de un año a otro. En la región, Uruguay es el país que lidera el bloque con una menor percepción de corrupción y un índice de 71 puntos sobre 100, además ocupa el puesto 21 en el ranking global. Mientras que Ecuador tiene una puntuación de 38 sobre 100, ubicándose 93 en la medición global y en la región 16. En los últimos cinco años, se han logrado grandes avances en la lucha contra la corrupción en América Latina y el Caribe. Políticos de alto nivel fueron declarados culpables y se iniciaron acciones legales contra los autores de actos de este tipo en todo el continente. Esto representa una oportunidad real para combatir la corrupción en la región. No obstante, la décima edición del Índice Global de Corrupción en América Latina y el Caribe revela que la mayoría de los ciudadanos sostiene que sus Gobiernos no hacen lo suficiente para abordarla y que sus niveles aumentaron en los últimos 12 meses a nivel regional. Más de dos tercios de los países obtienen puntuaciones menores a 50, con una media de solo 43 puntos. En comparación con 2012, sólo 22 naciones mejoraron su puntaje, entre ellas Estonia, Grecia y Guyana. Del total de países, 22 empeoraron significativamente en este mismo periodo, entre ellos Australia, Canadá y Nicaragua. Por: Paúl Reinoso y Víctor Zabala