En el marco del “XXI Congreso Americano FIA de Movilidad y Deporte Sostenibles: Perspectivas en América”, visitó Quito como Enviado Especial de las Naciones Unidas para la Seguridad Vial. Todt se reunió con diversas autoridades para conocer la situación del país y recibió el Plan Operativo de Seguridad Vial 2030, una estrategia que nace con el afán de cumplir con las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 3 (Salud y Bienestar) y 11 (Ciudades y comunidades sostenibles). Condiciones difíciles de resolver sin un trabajo mancomunado, asegura Todt. Por un lado, las empresas privadas son uno de los pilares centrales porque están a cargo de industrias que deben ser controladas minuciosamente. Muchos vehículos que circulan en la región no poseen estándares obligatorios de seguridad. Es decir, el cumplimiento de estas metas compete a fabricantes, comerciantes, constructoras, distribuidores de equipos de seguridad. Todos deben trabajar bajo lineamientos internacionales, enfatiza el enviado especial. Es aquí donde aparece el gobierno como un ente que debe promover la integración de leyes que incluyan dichas normas. Además de participar en las convenciones internacionales sobre estas temáticas, “es deber del presidente Moreno proponer mejores planes para disminuir las muertes y accidentes de tránsito”. De igual manera, hay situaciones que se salen de la mano del gobierno y el papel de la ciudadanía es radical. “Se debe poner mayor énfasis en el control del uso del cinturón, en el consumo de bebidas alcohólicas o drogas, en los límites de velocidad y en el correcto uso del celular”. Penalizaciones fuertes podrían erradicar estos problemas y es recomendable seguir el ejemplo de países que poseen medidas efectivas. Con respecto a la tecnología, Jean Todt nos invita a usarla. Es una herramienta que permite controlar el cambio climático y mejorar la movilidad en las urbes para evitar la pérdida de tiempo y dinero. Además, recomienda trabajar en conjunto con organizaciones, nacionales e internacionales, para recibir apoyo en diversos niveles. El resultado será un país más accesible y un transporte inclusivo, de calidad y sostenible. Por: Daniela Segovia, Grupo Ekos