Pérdida de ingresos, robo de propiedad intelectual, secuestro y divulgación de secretos comerciales, afectaciones legales son, entre otras, varias de las consecuencias que puede afrontar una organización, llegando a afectar incluso su reputación corporativa. La “nueva realidad” ha modificado radicalmente nuestra forma de trabajar, estamos inmersos en procesos de transformación digital que nos exigen la adopción de nuevas tecnologías asociadas a “la nube”, al uso frecuente de dispositivos móviles y dispositivos personales en teletrabajo; incrementando potenciales puntos de ataque en las organizaciones. Las tácticas, técnicas y procedimientos utilizados por ciberatacantes se van sofisticando y se han incrementado exponencialmente, debido a la masificación y automatización de herramientas para este fin. Esta realidad genera un nuevo reto para las organizaciones: Priorizar la integridad, confidencialidad y disponibilidad de la información, incorporando a la Ciberseguridad como parte de sus pilares estratégicos y de continuidad de negocio. En Movistar Empresas, contamos con una unidad de Ciberseguridad, que tiene como principal objetivo proteger los activos de información de nuestros clientes basados en servicios diferenciadores, apalancados en la interacción de personas, procesos y tecnología. Desde nuestro Centro de Operaciones de Seguridad (SOC) fomentamos un ecosistema de utilización segura de la tecnología, respaldados en las capacidades globales del Grupo Telefónica.