Entre la vida laboral y personal Mayorga explica que los empleados y colaboradores han tenido que afrontar el aspecto profesional con el lado personal y las tareas del hogar al mismo tiempo, como el homeschooling de los chicos, el miedo a contagio y las sobrecargas laborales. “Este último se da porque los jefes inmediatos no conocen la correcta implementación del teletrabajo porque piensan que teletrabajar es llevar el computador en cualquier lugar y ya está, pero no es así”, resalta. El teletrabajo antes de la pandemia La experta explica que hay casos de algunas organizaciones que han implementado el teletrabajo con éxito desde mucho antes de la pandemia, enfocándose en el personal vulnerable, como personas con enfermedades catastróficas, mujeres en su etapa de maternidad, personas que cuidan a parientes enfermos, entre otros. Por ello, cuando empezó la crisis, estas organizaciones no tuvieron muchas dificultades y lo único que hicieron fue simplemente seguir con la implementación. “El teletrabajo fue una herramienta para que muchas empresas puedan continuar con sus actividades en el confinamiento, pero para muchas entidades era una modalidad desconocida. Si bien es cierto que se llevó el mensaje de las bondades del home office anteriormente, cuando era Directora del Teletrabajo del Ministerio de Trabajo, existían muchos altos ejecutivos y directivos que no le brindaban importancia a esta modalidad laboral”, detalla. En ese sentido, en algunos casos se implementó el trabajo remoto de manera improvisada y con poca planificación, sin tomar en cuenta el correcto proceso de implementación. Sin embargo, tras la crisis sanitaria, Mayorga explica que el teletrabajo creció aproximadamente un 3000% y a finales de 2019 había aproximadamente 13 mil teletrabajadores y actualmente existen más de 450 mil teletrabajadores registrados en la plataforma SUT del Ministerio de Trabajo, pero considero que sobrepasa el millón de empleados debido a que muchas empresas no han registrado estas cifras. El teletrabajo no se ha aplicado correctamente La experta considera que, en algunos casos, la incorrecta implementación del teletrabajo conllevó una serie de problemas tanto en los empleadores como en los empleados, ya que no se analizó previamente si los colaboradores estaban cualificados para el home office, si en sus casas tienen los implementos necesarios para teletrabajar, como sillas, escritorios, conexión a Internet, seguridad y salud ocupacional. La mala aplicación también incidió en el incremento de problemas en la salud mental, como el burnout o el síndrome del trabajador, debido a que muchas veces los empleados trabajaban más de 10 horas diarias e incluso sus jefes les llamaban fuera del horario laboral. Por ello, como dictamina la Ley Humanitaria y el Acuerdo Ministerial Nro. MDT-2020-181, se establece el derecho a la desconexión del trabajador, “el cual será de al menos doce horas continuas en un periodo de veinte y cuatro horas; y, durante el cual el empleador no podrá establecer comunicaciones con el teletrabajador”, detalla la experta.