Tras la pandemia, se observó un declive significativo en el aprendizaje en áreas clave, como matemáticas, y lengua y literatura. Esto se evidencia en los resultados de la evaluación “Ser Estudiante” 2022, realizado por el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (Ineval), y que se aplica a los estudiantes de Educación General Básica (EGB) y Bachillerato en los últimos meses del periodo escolar (diciembre en el régimen costa y mayo – junio en el régimen sierra). De acuerdo con José Flores, Coordinador General Técnico del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (Ineval), este retroceso es preocupante y se refleja en la disminución de la efectividad de las prácticas educativas y en la capacidad de los estudiantes para resolver problemas complejos. A pesar de estos desafíos, Flores enfatizó la importancia de los datos recogidos por el Ineval, que evidencian una disminución en los resultados educativos, pero también ofrecen oportunidades para mejorar. Los indicadores que resalta José Flores con respecto a la evaluación Ser Estudiante 2022 revelaron desafíos significativos en el sistema educativo ecuatoriano. En el nivel elemental (segundo, tercer y cuarto año de educación básica), se encontró que siete de cada 10 estudiantes no lograban leer o desarrollar adecuadamente los textos de lectura. Esto apunta a deficiencias en las habilidades básicas de interpretación y análisis de textos. Se puede decir que estos estudiantes fueron quienes iniciaron su vida escolar en el año de pandemia (2020). En bachillerato, desde 2021 se ha observado que los estudiantes, especialmente de último año de colegio enfrentan dificultades en la producción de textos, como ensayos. Se identificó que ocho de cada 10 estudiantes necesitan mejorar en la utilización de fuentes científicas y en el manejo del estilo APA, lo que indica una necesidad de refuerzo en estas áreas de la escritura académica. Además, se encontró que seis de cada 10 estudiantes requieren mejorar en la lectura crítica y la interpretación. También existe preocupación en el aspecto matemático: todos los estudiantes (10 de cada 10) mostraron dificultades para desarrollar operaciones matemáticas avanzadas y complejas, un indicador preocupante para su futuro académico y profesional. También te puede interesar: Cultiva una generación sin límites a través de la educación STEM Los resultados de la evaluación “Ser Estudiante 2023”, que se darán a conocer el 21 de febrero de 2024, anticipan una estabilización y potencial mejora en los aprendizajes, especialmente debido al retorno a la modalidad educativa presencial. Sin embargo, estos indicadores resaltan la urgencia de mejorar la calidad de la educación en el país, considerando periodos de crisis como la pandemia y el reciente conflicto armado interno de enero de 2024, que resultó en una transición temporal de nuevo a la educación virtual. Sobre las pruebas PISA José Flores destaca que Ecuador está en proceso de preparación para las pruebas PISA 2025, programadas para los meses de mayo y junio de ese año. Tiene como objetivo aplicar un enfoque que complemente las evaluaciones nacionales, enfocándose en cómo los estudiantes utilizan sus habilidades y conocimientos en situaciones cotidianas, más allá del conocimiento. El funcionario destaca la relevancia de PISA para comprender el rendimiento educativo global y desarrollar políticas basadas en datos concretos. Esta evaluación abordará competencias como ciencias, matemáticas y lectura. En mayo y junio de 2024 se realizará una prueba piloto.