Este fenómeno se ha visto reflejado en acciones que evidencian que las personas están tomando las riendas de sus finanzas, manejándolas de manera más eficiente. Según explica Francisco Nazati, Jefe de Banca Personas de Banco ProCredit, “Hemos visto dos escenarios comunes: el de aquellas personas que, previo a la pandemia, tenían la posibilidad de destinar una parte de sus ingresos para gastos no esenciales, y que, producto del confinamiento, convirtieron esos gastos en ahorros forzados; y el de quienes han optado por empezar a ahorrar como medida de precaución, debido a las dificultades económicas que enfrentaron en el pico de la pandemia.” Lo cierto es que, a partir de la pandemia, se fortalecieron varios hábitos de ahorro que tienen y seguirán teniendo un impacto positivo en la economía ciudadana: 1. Establecer metas financieras La planificación financiera es un proceso fundamental que pretende estabilizar las finanzas personales y aportar con su crecimiento. “Este primer hábito no solo implica establecer objetivos claros dentro de un plazo establecido, sino cumplirlos con disciplina y compromiso”, señala el experto. 2. Disminuir gastos en casa Uno de los primeros lugares en los que podemos generar ahorro es en casa, donde además, en el caso de los hogares con hijos pequeños, permite enseñar con el ejemplo y fomentar éste hábito desde temprana edad. “La ciudadanía hoy en día es más consciente de que existen gastos que forman parte de los rubros mensuales que usualmente tenemos en casa, que pueden reducirse o hasta eliminarse; por ejemplo, quienes tenían un plan de televisión por cable muy alto, analizaron si realmente necesitaban todos esos canales, y en muchos casos, optaron por un plan más económico”, indica el especialista. Los gastos en servicios básicos también se han podido reducir. 3. Evitar los gastos “hormiga” Estos gastos se refieren a los consumos de montos pequeños que aparentaban no repercutir en el presupuesto, pero que efectivamente tenían un alto impacto en las finanzas personales y/o familiares. No se trata de privarse de darse gustos cada cierto tiempo, sino de eludir que estos gustos sean recurrentes, pues esto afecta directamente las finanzas de manera negativa. 4. Fijar un porcentaje de los ingresos como ahorro Tras la pandemia, en la que muchas personas vieron su salario reducido, o incluso perdieron su trabajo, la ciudadanía logró interiorizar la relevancia de fijar un porcentaje de sus ingresos mensuales para destinarlos a sus ahorros. Para Nazati, “El porcentaje de ahorro depende mucho de la capacidad de la persona, pero la realidad es que, sea un porcentaje pequeño o uno más alto, lo importante es ser constante en este monto”. En este punto se debe considerar si en el hogar existe un solo ingreso, o si existen más, pues en este segundo escenario, podrían dividirse el ahorro. “Si la idea es ahorrar el 20% de los ingresos, y si existiesen dos contribuyentes, pueden cada uno ahorrar el 10%, facilitando la construcción de este fondo de ahorros”, remarca el representante de Banco ProCredit.