¿Cuál es la evolución del e-commerce en el país a raíz del Covid-19? Definitivamente experimentó un crecimiento en 2020. Cabe destacar que hay un antes y un después del confinamiento; hasta febrero de 2020, el e-commerce venía creciendo a doble dígito, tanto a nivel de transacciones como a nivel monetario y de shoppers, de manera netamente orgánica y con una inercia bastante importante, porque empezaba a madurar el mercado y crecía la oferta. En el 2021 la inercia / crecimiento orgánico de compradores, adopción y frecuencia de compra continua. En 2019 la cifra fue de USD 1.650 millones, en 2020 se estima que haya cerrado en USD 2.300 millones y se espera que para el 2021 esta cifra sea mayor, sin lugar a dudas, va a crecer a doble dígito con respecto al 2020 que fue un excelente año para el comercio electrónico como tal. ¿Cuál ha sido el comportamiento de los consumidores que migran a ser compradores digitales? Se estima que los shoppers online se duplicaron en 2020 y la tendencia seguirá en crecimiento en 2021. Según el estudio de medición del impacto del Covid-19 en el e-commerce del país, presentado en junio 2020 por la CECE, se refleja una evolución en la madurez del comportamiento digital de los ecuatorianos. Según este estudio, 13 de cada 100 personas indicaron que empezaron a hacer compras en línea por la pandemia. Los motivos más frecuentes: No quiero exponerme a ningún riesgo de contagio (60%), restricción de circulación y toque de queda (44%), adaptación al cambio (26%), más servicios disponibles (13%), desconocía las facilidades de entregas a domicilio (9%), desconocía las aplicaciones de delivery (9%). ¿Qué productos o servicios son los que los consumidores prefieren comprar en línea? Las categorías con mejor desempeño en el 2020 fueron alimentos e higiene, computación, electrodomésticos, moda y belleza, educación, pagos online, juegos online, comida para mascotas, delivery y telefonía celular. Otra categoría importante de crecimiento es la del sector deportivo; dentro de este contexto general, podemos destacar la venta de indumentaria deportiva y una amplia gama de accesorios e implementos como bicicletas estáticas, caminadoras, entre otras, debido a precios reducidos respecto a las tiendas físicas. El e-commerce llegó para quedarse dicen muchos expertos, pero en Ecuador, ¿cuál será el futuro? Hay que trabajar en la generación de confianza y buenas experiencias para los clientes. Las tendencias de preferencia por el canal de compra online siguen y seguirán creciendo sostenidamente. Según los expertos, durante los dos meses de confinamiento creció y maduró lo que habría tomado cinco años, lo cual pone al comercio electrónico en un sitial destacado. Es importante tener claro que los desafíos siguen siendo la educación y la profesionalización de la oferta y del personal, la difusión de parte de los que conformamos el ecosistema, el Estado y la empresa privada para hacer conocer al consumidor que es un medio seguro, bueno, válido y que tiene un valor agregado a la hora de interactuar con los productos y servicios de manera no presencial. Para mantener buenos resultados será importante sostener el trabajo en conjunto, público-privado, a fin de lograr que exista por un lado más consumidores, que entiendan cuáles son sus derechos y obligaciones, llamémoslo así. Y por otro lado, para la oferta, que también entienda cuáles son sus beneficios, de modo que se concentre 100% en su usuario a la hora de tomar sus decisiones. Que brinde una experiencia segura y amigable, que utilice todos los canales posibles para la atención no presencial de sus consumidores, ya sea web, WhatsApp, apps, redes sociales, teléfono… El tema logístico es muy importante, los medios de pago y la bancarización también son aristas que deben ser completamente vistas. Y por supuesto, las conexiones a la Internet.