“Con base a este análisis establecimos los cinco ejes del Plan Nacional de Desarrollo Educativo, con el que nosotros trabajaremos hasta 2025, que busca tomar decisiones sobre cuestiones como cuánto ha avanzado la educación en el Ecuador, cuáles han sido los problemas o desafíos que se enfrentan en la pandemia y las acciones a tomar en el corto, mediano y largo plazo que ayuden a mejorar la calidad del sistema educativo”, cuenta la funcionaria en una entrevista para Revista Ekos. Sobre el retorno a la presencialidad Dentro del plan se encuentra el primer eje llamado “Encontrémonos” y tiene por objetivo la reapertura de las instituciones educativas al 100% de su capacidad. Si bien no se detuvo la educación en esta crisis sanitaria, se trabajó en la modalidad virtual que no sustituye de manera eficaz la presencialidad. La preocupación principal del Ministerio de Educación es la contención socio emocional, causada por casi dos años de aislamiento en donde los niños no han tenido la posibilidad de un contacto permanente entre ellos. “Los seres humanos somos sociables por naturaleza, sin embargo, algunos expertos señalan que los chicos han normalizado estar aislados de otros, recibir clases de manera virtual y pasar más de ocho horas seguidas con los aparatos tecnológicos, ello les ocasionó un daño en su desarrollo integral. Por ello, organismos internacionales, como Unicef, plantean la importancia de la presencialidad para avanzar no solo en el ámbito del aprendizaje, sino como un espacio de protección, de desarrollo integral, de habilidades socioemocionales, entre otros”. En este punto también se encuentran los programas de nivelación, ya que existe un rezago severo producto de esta pandemia y que ha sido cuantificado por organismos, como la CEPAL, que plantean que la educación en Latinoamérica retrocedió hasta 11 años. María Brown sostiene que el Ministerio de Educación inició varias estrategias paralelas para abordarlo. De allí se desarrolla el programa “Aprender a tiempo” y trabaja con dos mil escuelas y colegios que obtuvieron los resultados más bajos de aprendizaje y que la entidad las han categorizado como instituciones educativas con pobrezas de aprendizaje. “Laboramos cara a cara con especialistas que visitan presencialmente las instituciones y apoyan a los directivos y docentes en este ejercicio de priorización de cuáles son los contenidos prioritarios del currículo”. Excelencia y calidad educativa El segundo eje, llamado “Todos”, aborda la educación inclusiva e intercultural, con especial énfasis en la educación rural y comunitaria. “En 2021 reabrimos 101 instituciones educativas rurales que en el pasado habían sido cerradas. Para este año esperamos reabrir al menos 250 más. Al final de esta administración aspiramos a llegar a 1.000 instituciones educativas reabiertas que trabajen en un modelo pedagógico enfocado en las instituciones unidocentes, bidocentes y pluridocentes. “Libres y Flexibles” es el tercer punto y se enfoca en fomentar una mayor autonomía y libertad para las instituciones educativas fiscales, particulares, municipales y fiscomisionales . De esta manera se promueve la innovación y, al mismo tiempo, que exista una flexibilización más integral en la malla curricular y en la forma de enseñanza. La ministra detalla que “el modelo pedagógico promueve una educación interdisciplinar basada en proyectos, que sea más pertinente, y que no esté basada en la memoria y el aprendizaje de contenidos, sino en el desarrollo de competencias del pensamiento lógico y crítico”. El cuarto eje, “Fuertes”, está centrado en el bienestar de los maestros y en la flexibilización de la educación. Por ello se impulsará el nuevo escalafón docente pensado en dignificar esta profesión. “Vimos que tenemos un cuerpo docente que ha estado trabajando en procesos de capacitación muy vinculado a su ascenso, pero que no necesariamente el planteamiento de una trayectoria formativa haya sido analizado. En este contexto desarrollamos el Plan Nacional de Formación Permanente y busca que los docentes tengan un plan de carrera que les permita llegar, incluso, a la adquisición de títulos de cuarto nivel”, detalla Brown. El último eje es “Excelencia Educativa” y se centra en la calidad educativa en el ámbito pedagógico y tecnológico. Por ello, este punto se trabaja en conjunto con el Ministerio de Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información para brindar cobertura de Internet a las comunidades rurales y aquellas cercanas a los establecimientos educativos. Además, promueve la educación con enfoque en el desarrollo sostenible, la convivencia armónica y el fortalecimiento de la educación técnica profesional en el bachillerato. También está vinculada la salud y bienestar en el sistema educativo a través el programa “Ecuador Libre de Desnutrición Infantil” y la reducción del embarazo en niñas y adolescentes. Acerca de las condiciones de la infraestructura del sistema educativo nacional La Ministra explica que se hizo un diagnóstico integral de la infraestructura nacional de todos los establecimientos educativos. Se identificó que el Estado debe invertir aproximadamente USD 650 millones para que estén en óptimas condiciones. “La primera fase de intervención cuenta con un financiamiento fiscal de USD 150 millones, que se están ejecutando en 2022 y esta cifra se suma a lo gestionado con el sector privado, a través de la estrategia “Apadrina una escuela”, que hasta diciembre de 2021 pudimos recaudar cerca de USD 17 millones en infraestructura, equipamiento, tecnología, conectividad, agua y saneamiento”.