Para Leonardo Izquierdo, Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Técnica Particular de Loja y Titular de la Cátedra UNESCO de Desarrollo Sostenible, todavía existen conflictos conceptuales, como, por ejemplo, creer que la sostenibilidad solo es el cuidado del medio ambiente. “Esto no es así. Cuando estamos hablando de sostenibilidad, nos referimos a una integralidad de las dimensiones económica, social y ambiental. Algunos expertos sostienen que existen dos más: el político - institucional y la cultural”, señala el experto. Retos en la educación superior El académico explica que la educación superior, tanto en el Ecuador como en el resto del mundo, debe enfocar la sostenibilidad en sus tres funciones, conformadas por la docencia, la investigación y la vinculación, y deben estar alineadas a la Agenda 2030. “En Ecuador tenemos muchas cosas por hacer en las universidades. “En abril participé en el congreso ConsesosUIES, un evento que reunió a todas las universidades del país en Cuenca, y en la mesa de sostenibilidad en la educación superior nos dimos cuenta que las mismas instituciones de educación superior todavía no tienen un proceso de migración de su planificación estratégica hacia el desarrollo sostenible. Esto es muy importante, ya que la misma universidad ecuatoriana tiene la labor de realizar este ajuste”, señala Leonardo Izquierdo. El experto resalta que no es lo mismo alinear la sostenibilidad en la estrategia de las universidades que involucrar los 17 ODS en los proyectos de estos establecimientos. “Esto debe responderse a través de un proceso de indicadores para ver si la universidad ecuatoriana está avanzando o no en base al crecimiento que implica la agenda”, explica. El aporte de las maestrías y posgrados En cuanto al aporte de la universidad a la sociedad, especialmente en el ámbito de maestrías y posgrados, existe una necesidad latente a escala global de que el profesional, cuando se gradúe, tenga el sentido de la sostenibilidad entendiéndola como un concepto integral, ya sea en el ámbito educativo, en el derecho, en el ambiente, en la salud, entre otros aspectos, involucrando las cinco dimensiones de la sostenibilidad, que es un concepto transversal y debe estar en el core de las universidades. “Todos los programas de posgrados y maestrías deben encaminarse hacia la sostenibilidad, porque estas competencias hoy ya no son un factor opcional, sino una necesidad global que está propuesta por las ONU, la UNESCO, entre otras ”, resalta.