Cada vez es mayor la normativa que obliga a las empresas a velar por su ciberseguridad de una manera eficaz, requiriendo la implantación de medidas preventivas que dificulten o eviten la producción de incidentes de seguridad. ➤ Ver también: El 56% de las empresas pone en riesgo su futuro al carecer de una estrategia de ciberseguridad definida El Consejo de Ministros del 20 de julio formalizó cuatro contratos suscritos con proveedores informáticos, con carácter de emergencia, en relación con la gestión del ransomware sufrido por el Ministerio de Trabajo y Economía Social. El importe de adjudicación de dichos contratos sumaba, en total, un millón de Euros. Hace algunas semanas los ministros eran testigos de cómo otro ransomware afectaba a los sistemas informáticos de un hospital belga, lo que obligaba al aplazamiento de las intervenciones quirúrgicas, con el consiguiente riesgo para las vidas humanas. Las ciberamenazas se han convertido en uno de los principales obstáculos para la prosperidad de Europa, afirma Digitaleurope, a la vez que los afectados por las brechas de datos comienzan a organizarse para poder exigir indemnizaciones a los responsables de las empresas que sufren algún tipo de ciberataque, especialmente por las consecuencias derivadas de la publicación inconsentida de sus datos. Este tipo de situaciones van a ser cada vez más habituales, especialmente a la vista de los datos aportados por el Comité Económico y Social Europeo, que prevé un número de dispositivos conectados a nivel mundial cercano a los 25.000 millones en el año 2025, de los cuales una cuarta parte estarán en Europa. La nueva amenaza que plantea el 5G La tecnología 5G amplía las amenazas sobre una amplia gama de servicios esenciales para el funcionamiento del mercado interior y el ejercicio de funciones sociales, económicas y vitales. Afectará a sectores como la energía, el transporte, la banca o la sanidad. De hecho, los expertos afirman que la organización de los procesos democráticos, como las elecciones, también se basará cada vez más en las infraestructuras digitales y las redes 5G. La consultora Mckinsey estima que la previsión de crecimiento de la actividad económica que puede provocar el desarrollo de las redes 5G y 6G llegará los 3 billones de euros. Fuente: El Economista