La expansión de ciclovías en América Latina se ha convertido en un indicador relevante de inversión pública en transporte alternativo y planificación urbana. De acuerdo con cifras oficiales y municipales, São Paulo ocupa el primer lugar en la región con una red aproximada de 730 a 731 kilómetros de ciclovías, resultado de políticas locales enfocadas en disminuir el uso del automóvil y fomentar medios de transporte sustentables. En segundo lugar se encuentra Bogotá, con alrededor de 600 kilómetros, una infraestructura que se apoya en programas de movilidad activa y en la tradicional ciclovía dominical, reconocida a nivel internacional. La Ciudad de México ocupa el tercer puesto con cerca de 580 kilómetros, además de contar con el sistema de bicicletas públicas Ecobici, que facilita desplazamientos diarios a bajo costo y se integra con otros medios de transporte. También puedes leer: Los lugares más lujosos del mundo para la fiesta de fin de año 2025. Santiago de Chile registra aproximadamente 500 kilómetros de ciclovías, seguido por Buenos Aires con 400 kilómetros, una red que se ha expandido de manera progresiva durante la última década. Lima alcanza los 300 kilómetros, mientras que Quito suma alrededor de 250 kilómetros, posicionándose como una de las ciudades andinas con mayor infraestructura ciclista. Medellín y Montevideo cuentan cada una con cerca de 200 kilómetros de ciclovías, y Curitiba, ciudad reconocida históricamente por su planificación urbana, registra aproximadamente 180 kilómetros. En conjunto, estas cifras reflejan una tendencia regional hacia la diversificación del transporte y la reducción de la dependencia del vehículo privado. En resumen: 10.- Curitiba (Brasil): 180 km 9.- Medellín (Colombia): 200 km 8.- Montevideo (Uruguay): 200 km 7.- Quito (Ecuador): 250 km 6.- Lima (Perú): 300 km 5.- Buenos Aires (Argentina): 400 km 4.- Santiago de Chile (Chile): 500 km 3.- Ciudad de México (México): 580 km 2.- Bogotá (Colombia): 600 km 1.- San Paulo (Brasil): 730 km También te puede interesar: El Mundial 2026 repartirá USD 655 millones en premios entre las selecciones. El crecimiento de las redes de ciclovías en América Latina evidencia un cambio estructural en las políticas de movilidad urbana. La inversión en infraestructura ciclista no solo responde a objetivos ambientales, sino también a criterios económicos, como la reducción de costos de transporte y la mejora en la eficiencia de los desplazamientos urbanos, consolidándose como un componente clave del desarrollo sostenible en las principales ciudades de la región. Fuente: El CEO.