Un año después del inicio de la crisis sanitaria, esa sensación de vulnerabilidad a contagiarse generó que la gente prefiera vivir en un ambiente seguro y trate de evitar cualquier peligro versus tener mucho dinero y cosas lujosas. ➤ Ver también: Mejora de procesos internos y eficiencia operativa: así aprovechan la tecnología las empresas en Ecuador Con una muestra de 1.020 encuestas realizadas en Quito, Guayaquil, Cuenca y otras ciudades del país, la firma de investigación Advance Consultora desarrolló el estudio ‘La Psicografía de los ecuatorianos’, que entre sus resultados muestra esta necesidad de sentirse seguros por encima de contar con abundantes recursos económicos. Luis Pástor, Gerente General de Advance Consultora, dice que este principal hallazgo se da por diversas razones, entre esas un dilema ético interno frente a la crisis sanitaria. “Si alguien cercano o que conozco acaba de morir por el Covid-19, no puedo decir que lo más importante es el dinero; sería como ser malagradecido con la vida”. A esto se suma la frustración de un segmento de la población que, al no alcanzar sus metas personales en cuanto a poseer más bienes materiales, resta importancia al dinero. “Justifica de alguna forma esa carencia para no sentirse menos”. Si bien en algunos estratos sociales, esto cambió. Pástor recuerda que en un anterior estudio, enfocado a medir la felicidad, los segmentos económicos más altos tenían una sensación de felicidad del 59% relacionado a los ingresos económicos. En este estudio, que analiza la personalidad, los intereses y el estilo de vida de quienes viven en el país, también aparecen como segundo y tercer tema más relevante para los ecuatorianos seguir las costumbres que les fueron inculcadas por su religión y el cuidado del medioambiente. “Es una tendencia que va en ascenso”, explica Pástor. El 76% de los encuestados, además, consideran clave contribuir con algo por el bien social; y un 69% cree que es importante ayudar a sus vecinos, preocupándose de sus necesidades. Entre lo menos valorado, junto a tener mucho dinero, aparecen tener aventuras y correr riesgos, y pasarla bien y consentirse; solo en los segmentos más jóvenes estos son calificados como más importantes, y guarda lógica frente a la realidad sanitaria, ya que son los grupos que menos restricciones se han autoimpuesto en la pandemia. Fuente: Advance Consultora