Aspectos como las condiciones económicas, políticas, sociales y ambientales juegan un papel fundamental. Consciente o inconscientemente, las personas consideran estos factores cuando deciden dónde establecer un negocio, vivir o viajar. Para la medición de este indicador, Reputation Institute hizo una encuesta a 58.000 ciudadanos de naciones del G8, que incluyen a siete países: Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos. El estudio de este año reveló un aumento promedio de 0,5 puntos, que compensa la disminución promedio de un punto registrado el año pasado. No sorprende que Suecia esté en el puesto número 1 y aparezca en esa posición por segundo año consecutivo. Este país ha hecho un gran trabajo en promocionarse a escala internacional, consolidando su posición dentro del ranking. A este le siguen países como: Suiza, Noruega y Finlandia, que se caracterizan por tener economías avanzadas, gobiernos efectivos y culturas de larga tradición. La única nación latinoamericana que entra dentro del top 25 es Perú. Le siguen Chile que ocupa el puesto 28, Argentina el 29 y Brasil el 34. El país andino ha sido un ejemplo de éxito en la gestión y capitalización de su marca país y su legado cultural, arqueológico y gastronómico. También ha hecho un gran trabajo en crear alianzas entre actores públicos y privados en la promoción internacional. Este año hubo una sorpresa. Los países sudamericanos superaron a Estados Unidos en el ranking, pues la reputación de esta última nación ha decaído desde 2016. En el listado ocupa el puesto 36, después de Filipinas. Pero ninguna nación ha sufrido una regresión como Venezuela. Si bien su descenso de tres puntos al número 49 puede no parecer tan significativo, la reputación de este país se redujo en seis puntos, la mayor en la lista. La confianza en Venezuela, sin duda, se ha visto empañada por años de crisis. Por: María José Vilac y Víctor Zabala