De acuerdo a la teoría económica, el Estado debe existir para cumplir tres funciones esenciales: redistribuir la riqueza, proveer bienes públicos y corregir las fallas del mercado. La intervención del Estado es indispensable para el buen funcionamiento de un sistema económico, siempre y cuando no afecte a la libertad, productividad y eficiencia de otros actores económicos (empresas y hogares). Por lo tanto, las discusiones se centran en determinar cuál debe ser el tamaño apropiado del Estado. Tener un Estado pequeño no es lo óptimo, si no se tienen los recursos suficientes para cumplir con las tareas enunciadas. Si bien no requerirá un financiamiento muy alto, tampoco tendrá la capacidad de proveer y distribuir los bienes públicos necesarios. Dejará esta tarea pendiente al sector privado, el cual no podrá asumir de forma integral. Por otro lado, tener un estado demasiado grande es un problema, ya que implica que los agentes económicos deban destinar un gran porcentaje de sus recursos en financiar al Estado. Pagar un número alto de impuestos afectará los ingresos de las familias y la rentabilidad de las empresas. A lo largo del tiempo, el tamaño del sector público debería aumentar y disminuir, en base al funcionamiento de sus mercados y a las necesidades de la población. En otras palabras, se requiere un Estado eficiente en el uso de sus recursos y en el cumplimiento de sus obligaciones. Esto, sin dejar de lado su deber de generar crecimiento, equidad y desarrollo. Tras analizar diversas economías y comparar el gasto público en relación al tamaño de sus economías (PIB) se observan casos de países con estados muy grandes como economías europeas, que prestan diversos bienes y servicios públicos de buena calidad y son eficientes en el uso de sus recursos. Así, se presentan Francia, con 55,7%; Finlandia, con 52,1%; Dinamarca, con 52,1%; Bélgica, 51,9% e Italia, con 49,2%. Son las cinco economías con mayor gasto público a escala mundial, por lo que requieren regímenes impositivos extremadamente altos. En América, los países con mayor gasto público son Canadá (40,7%), Dominica (40,4%), Bolivia (38,3%), Brasil (38,3%) y Argentina (37,5%). Ecuador, por su lado, con un gasto público en relación a su PIB de 35,2%, ocupa la posición nueve en América y 65 a nivel global, superado por Estados Unidos, que gasta 35,7% de su PIB en el sector público. Por: María José Vilac y Víctor Zabala