Por ello, las empresas como las personas cada vez están más conscientes de su impacto en el planeta, de esta forma para encontrar un equilibrio en la sostenibilidad para generar un triple impacto entre lo económico, social y ambiental. Por ello, son cada vez más las construcciones que están en el proceso de obtener certificaciones para construcciones más eficientes, como la EDGE. ¿Qué es la certificación EDGE? La Excelencia en el Diseño para una Mayor Eficiencia (EDGE) es una innovación de la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés). Ayuda a los promotores inmobiliarios a crear edificios con un uso eficiente de los recursos de forma rápida, sencilla y asequible. Se trata de la nueva generación de normas de certificación medioambiental de edificios, que incorpora una herramienta de diseño para demostrar la rentabilidad que supone la construcción de edificios ecológicos. Para Adriana Benalcázar, experta en esta certificación, EDGE permite a los promotores, propietarios de edificios e inversores evaluar el impacto medioambiental y económico de cualquier decisión de diseño en cuestión de minutos. “Actualmente existe más aceptación de la Certificación Edge, muestra de ello es que en el país hay más de 50 proyectos certificados, los cuales ahorran una media de 5 mil toneladas de CO2 equivalnte”, señala Indica, además, que varias instituciones financieras están comprometidas a apoyar y financiar este tipo de proyectos. Piensa que los constructores, sin duda, se pueden apalancar en estos incentivos como una ventaja competitiva y una forma de reducir costos. Desde el lado del gobierno, estableció que también es necesario contar con políticas públicas, como incentivos tributarios, para dar impulso a la construcción verde. “Es indispensable romper el paradigma de que construir verde es costoso. Al contrario, la eficiencia energética, hídrica y de materiales generan ahorros”.