Era 2019, y en el barrio de El Batán se empezaban a realizar estudios de suelo para levantar lo que sería GoQuito Hotel, una nueva e innovadora oferta hotelera en la capital. La idea estructural estaba clara: hacer un proyecto enfocado en la sostenibilidad, con amplios modelos de seguridad sismorresistente, visualmente agradable y, finalmente, que sea un espacio que ofrezca experiencia y de encuentro en diferentes zonas comunes. Luego llegó la pandemia. Obviamente, el proceso de construcción se detuvo los primeros meses pero, a su vez, ese momento llevó a la aceleración del plan creativo. “Enfocamos a GoQuito como un hotel que debía representar a Quito, Pichincha y a toda la región Andina como tal. Por eso, decidimos contratar un equipo de arquitecto, diseñadores y artesanos locales que sean capaces de transmitir la esencia local en cada metro cuadrado”, sostiene Alexander Hinojosa, Subgerente de la firma. Es así como a finales de julio de 2023, la propuesta se volvió realidad después de cuatro años. Go Quito Hotel abrió sus puertas y, con esto, generó una nueva experiencia en quienes lo visitan, turistas, empresarios y ciudadanos. Inspiración en Los Andes Si hablamos de un eje experiencial en este hotel, los espacios son un aspecto fundamental, y Alexander así lo detalla, pues para él, “el objetivo de crear áreas abiertas, espaciosas y cómodas se logró después de entender las necesidades de la pandemia y la comodidad que necesitaba la gente”. En este sentido, con el fin de retratar un espacio mucho más experiencial, el diseño del hotel contempló un proceso creativo llevado a cabo con artesanos ecuatorianos. Cada uno de los 17 pisos en los que se levanta el hotel cuenta con un diseño especial en los acabados. Es a tal punto que al entrar al lobby se encuentra un bar, cuyo diseño y forma particular hace referencia a un volcán -clásico en Los Andes- donde en su punto más alto, destaca una decoración hecha con hongos. En cuanto a los acabados, en los interiores del hotel se encuentran múltiples murales que hacen una referencia artística a distintos paisajes y ecosistemas de Pichincha. Además, todo el inmobiliario cuenta con un diseño local. Son elaborados con madera tallada por artesanos lojanos y quiteños, al igual que la elaboración de los tapizados. Los telares fueron traídos desde Loja. Su construcción En sus 17 pisos, cinco subsuelos y más de 20.000 metros cuadrados, Go Quito Hotel inició su proceso de construcción con un enfoque que parte desde el concepto de sostenibilidad. Para esto, hubo un uso masivo de tecnología que permite tener el menor impacto ambiental posible. Para reducir el consumo de energía, se utiliza domótica se establecieron dos áreas de paneles solares que permiten reducir el consumo en un 60%. También son usados para calentar el agua de la piscina y de todo el hotel. Jorge Pazmiño, arquitecto del proyecto, cuenta que la obra utilizó un sistema constructivo mixto, con hormigón en los extremos. Estos son los ejes que absorben las cargas sísimas. Mientras que en la fachada, el hotel está recubierto - en su gran mayoría- por una fachada de vidrio cámara de 38,52mm como parte de un sistema aislante. Está formado por dos piezas de vidrio separadas por una cámara de aire deshidratado, dispuestas paralelamente, que forman una sola unidad de vidrio. Además, se utilizó estructura metálica para el volado donde está ubicado un restaurante que tiene una visión panorámica de la ciudad. En cuanto a seguridad, Alexander hace referencia a que se trabajó en sistemas constructivos antisísmicos.