Conectividad La poca conectividad a Internet -que posee Ecuador- se refleja en cifras que perjudican directamente a la educación. Es así que, solo uno de cada cuatro niños tiene acceso adecuado a la red. Para Rosalía Arteaga, este es un punto neurálgico del déficit y el retroceso que está viviendo la niñez por temas de la pandemia. No obstante, invita a que los principales actores para eliminar esta problemática sean los gobiernos locales y municipales, quienes deberían realizar convenios directos con los proveedores de este servicio para garantizar que cada hogar tenga una adecuada conectividad. La pandemia –según la ponente- nos invita al trabajo en conjunto, con un esfuerzo mancomunado de todos los sectores. Con el único fin de erradicar los resultados dramáticos que se sienten desde el cierre de las escuelas en marzo de 2020. “Se oye con mucha frecuencia la urgencia de la apertura de playas, discotecas… sin embargo, las escuelas debieron ser las primeras en abrirse y las últimas en cerrarse” expresó. Dispositivos tecnológicos Según estadísticas del propio gobierno, el 18,1% de ecuatorianos tiene una portátil y el 80% tiene celulares. No obstante, de ese número solo 1,2 millones de personas tienen smartphones, necesarios para conectarse a las plataformas de educación. “Es dramático ver como familias, con tres o cuatro hijos, tienen un solo celular para que reciban clases” señaló Arteaga, quien invitó al sector privado a donar los equipos que ya no utilizan por las nuevas formas de trabajo remoto. “Los aparatos que se dañarían por el desuso pueden cambiar la realidad de muchos niños y niñas en el país” explicó. Capacitación a docentes “Se deben dejar de lado las inversiones poco prudentes, las escuelas cerradas y los maestros sin capacitación” enfatizó Arteaga. Este es un problema que viene mucho antes de la pandemia. Los docentes no estaban capacitados para dar clases de manera virtual y el resultado se evidencia en el déficit de los niños y niñas. El Gobierno central tiene que asumir este problema, por medio del Ministerio de Educación, para capacitar y motivar a todos los profesores. El foco del proceso educativo está en docentes bien formados, recursivos y creativos. Por esta razón, la experta instó al Ministerio de Educación a realizar un convenio con todas las universidades públicas para que todos -sin importar su especialización- realicen un voluntariado y se conviertan en tutores o ayudantes de cátedra en las escuelas. “Así todos serán recíprocos con un país que les da educación gratuita” indicó. Para terminar su ponencia, Rosalía Arteaga explicó que Ecuador necesita voluntad de trabajar para superar el encierro y -sobre todo- se debe instaurar “el decálogo del maestro innovador”. Personas motivadas, que aman su trabajo y establecen esquemas razonables para recuperar el tiempo perdido. “Solo los creativos tienen gran incidencia” concluyó.