Según Statista, en solo siete años en el mundo, el número de automóviles eléctricos puros en uso, ha pasado de 400.000 unidades a aproximarse a los siete millones. Asimismo, destacan que Europa es el continente con la mayor proporción de vehículos eléctricos, ya que se vendieron más de un millón en 2021. Por otro lado, en países como China, los envíos de vehículos más ecoamigables - incluye a los híbridos- asciende a 2,3 millones de unidades en el último año y, cabe recalcar que la producción de autos eléctricos en el país asiático, durante el periodo comprendido entre 2018 y 2023, superará los 13 millones. Por otro lado, en Ecuador existe un crecimiento de la comercialización de vehículos electrificados (híbridos y eléctricos). Según la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (AEADE), en el primer semestre de 2023, este mercado alcanzó un promedio de ventas del 53% con 5.272 unidades. Dentro de esta data, AEADE también destaca que estos vehículos representan el 8% del total de ventas y que las tecnologías de mayor demanda son: la Mild Hybrid que alcanzó 3.377 unidades y el Hybrid Electric que alcanzó un nivel de ventas de 1.750 unidades. Bajo este contexto, internacional y local, alrededor del mundo muchas empresas ya se encuentran innovando en planes de movilidad eléctrica como parte de su aporte al medio ambiente. También te puede interesar: El futuro de la movilidad sostenible: las 3 tendencias que están marcando el camino ¿Cómo implementar la movilidad eléctrica? Según Evectra, una empresa centrada en el desarrollo de infraestructuras de recarga de vehículos eléctricos de Europa, el desplazarse en un auto eléctrico o híbrido tiene numerosas ventajas como: la reducción de impuestos, el ahorro en el consumo de combustible y la disminución del impacto climático, lo que aporta a mejora la huella de carbono. Por ello, también a nivel corportativo, el implementar un Plan de Movilidad Eléctrica es beneficioso tanto para las compañías como para sus colaboradores, pero ¿cómo elaborar este tipo de planes? Existen cinco fases para conseguir un Plan sólido de Movilidad Sostenible: Análisis preliminar: Definición del alcance, objetivos generales, equipo y obtención del compromiso corporativo. Diagnóstico: Identificación y análisis de la infraestructura y hábitos de movilidad de la empresa y sus empleados. Definición de una estrategia y plan de acción: Definición de la visión objetivos y ejes de la estrategia, para continuar con el desarrollo del plan de acción de la empresa. Implementación: Puesta en marcha de la estrategia y del plan de acción de movilidad eléctrica. Seguimiento y evaluación: Monitorización del plan de acción para comparar resultados, evaluar logros y las mejoras. La implementación de este tipo de estrategias traen beneficios para las empresas y los colaboradores: