Edwin Astudillo, Presidente Ejecutivo de Chubb en Ecuador, tiene una larga y destacada trayectoria en el mercado asegurador En efecto, él relata que durante sus estudios en la universidad, hubo un tiempo en el que se sentía incomprendido, sintió la necesidad de independizarse y fue la industria aseguradora la que le abrió las puertas para iniciar su carrera profesional. “Un amigo de la familia me dijo que había un puesto de trabajo en la multinacional Hartford Fire Insurance Company, la misma que años más tarde fue adquirida por Cigna Worldwide Life Insurance Company, y es así como empezó mi carrera". Agrega, "Nadie dice que de grande quiere ser un asegurador (ríe), sin embargo, todos deben empezar en alguna parte”. Entre sus primeros cargos, Astudillo fue inspector de reclamos, “en la empresa más representativa en el Austro”. Su carrera lo llevó años más tarde a Quito, para ocupar un puesto de gerencia. Ese traslado abriría una nueva oportunidad: vivir una transformación empresarial cuando ACE Seguros compró Cigna, en 1999. Este reto abarcó diferentes responsabilidades, y fue en el 2004 cuando asumió la Vicepresidencia de la compañía. En el 2006 fue nombrado Presidente Ejecutivo, cargo que lo desempeña hasta la actualidad, pero ahora, bajo la marca Chubb. Este administrador de empresas ha fortalecido su visión técnica del negocio para hacer las cosas bien. “Toda mi trayectoria me he relacionado con los asegurados, empresas y con las personas claves para el giro del negocio. Ello te permite fomentar un networking fantástico y crecer como profesional", nos dice. El alto ejecutivo se enorgullece de haber ganado fortaleza y seguridad en sus decisiones a lo largo de su trayectoria. “Creo que el haberme mantenido tanto tiempo en esta industria significa que algo se hizo bien”, sentencia. Astudillo es transparente y muestra una pasión elevada por su oficio. “Para mí los lunes no existen, son viernes siempre. Entré en un grupo multinacional que tiene muy clara la visión del negocio”, recalca. Su trabajo, y el de Chubb, lleva un gran propósito, ya que los seguros son un servicio que, aunque no integran la canasta básica, generan cambios importantes en familias, empresas, e inclusive, salvan vidas. “A lo largo del tiempo he visto cómo la compañía ha sido partícipe de una sociedad más beneficiada y consciente. También me he convencido que nuestro giro de negocio es una actividad social.” CHUBB EN EL MUNDO La promesa de la empresa ante sus clientes es la venta de un intangible que los proteja. Así lo viene haciendo Chubb como una de las mayores aseguradoras de propiedad y responsabilidad civil que cotiza en bolsa. La labor de Chubb es asesorar, asumir y gestionar los riesgos con visión y disciplina, lo que deriva en proveer un servicio de excelencia y pagar los siniestros equitativa y rápidamente. Su radio de acción son 54 países. En Ecuador, se ha ejecutado un trabajo preciso para afrontar momentos intensos como el cambio de marca de ACE Seguros a Chubb Seguros. “Era un tema complejo, cuando cerramos ACE, fue como empezar de nuevo; redoblamos esfuerzos, pero hoy estamos muy bien consolidados”. EL DIFERENCIAL DE CHUBB Transparencia: “Nos importa el cliente y que los productos que ofrecemos sean muy claros y completos. También nos interesa esforzamos por cubrir siniestros, y pagarlos”. Chubb hace hincapié en ser prolijo en el trabajo ya que es la única forma de mantener su buena reputación. “El pago del siniestro es el momento de la verdad en un servicio como el nuestro. Por ello, enfatizamos los valores de la compañía y nos preparamos para tener políticas claras de comportamiento y de acción”, enfatiza Astudillo. Los resultados de Chubb se ven reflejados en el comportamiento, la gestión del talento humano, la empatía de funcionarios y clientes, sensibilidad ante siniestros y sentido de pertenencia. Por _ Sofía Chávez Tamayo