Quince meses duraron las negociaciones de los legisladores europeos. Finalmente a finales de marzo aprobaron la nueva Ley de Mercados Digitales (DMA, por sus siglas en inglés), con la que gigantes tecnológicos o las conocidas ‘Big Tech’ serán obligadas a abrir sus servicios a plataformas más pequeñas. La DMA marca un hito en la regulación de mercados digitales, “algo que se ha venido discutiendo mucho en los últimos años”, señala la doctora en Economía, María Luisa Granda. Según la profesora del Instituto de Negocios Espae y de la universidad ESPOL, la ley controlará los monopolios de los cinco grandes (Apple, Amazon, Google, Microsoft y Meta). Esto “podría marcar el inicio de una competencia más justa en un mercado del que todos somos usuarios”. El gran beneficiado de la ley Granda explica que por lo general las grandes empresas digitales “favorecen a sus productos relacionados y no permiten que el consumidor tenga una mayor diversidad”, para elegir un artículo o servicio. Esto ocurre cuando Google utiliza sus mecanismos inteligentes para priorizar las búsquedas y mostrar teléfonos con sistema operativo Android, versus los de la competencia. También te puede interesar: Una nueva función de iPhone cambiará para siempre el comercio con tarjetas de crédito Por ello, la ley europea favorece directamente al consumidor porque permitirá una competencia más abierta entre las grandes tecnológicas y empresas o marcas pequeñas. Y en Ecuador, ¿cuándo? Europa ha avanzado bastante en la protección de la privacidad de los usuarios. También ha montado un frente para presionar a las tecnológicas a que sean más transparentes. La llamada DMA ha llegado para quedarse, dijo a Reuters el profesor Ioannis Kokkoris, por lo que “la camisa de fuerza reguladora será más estricta a nivel mundial”. Granda, de la ESPOL, también lo cree así: “los estándares europeos se adoptan con frecuencia en otros mercados. La globalidad de las comunicaciones y herramientas digitales hacen que sean efectos transmisibles”. Según la profesora Granda, Ecuador debería ir en ese camino de protección de datos y del control de las grandes tecnológicas. “Mientras eso sucede, hay muchas iniciativas que podríamos tomar, al menos en términos de fortalecer las capacidades de seguridad digital”. Fuente: Primicias