De acuerdo a la ONU, la inversión extranjera directa en América Latina se desplomó en 45%, significando 88 mil millones de dólares menos en 2020 por el colapso de las exportaciones, caída de materias primas y cierre del turismo. Por otra parte, Paraguay y Ecuador son los únicos países de la región con una variación positiva en IED, en el que Ecuador registró el valor más alto de variación en América del Sur, la cual se enfocó en minería, empresas de servicios y en construcción.