Sin embargo, el reto que ha afrontado el sector productivo en 2022 está vinculado con dos factores: la Guerra entre Ucrania y Rusia, que agravó la crisis logística mundial y encareció varios productos, como la urea para la agricultura, el aceite, los combustibles, entre otros; y el paro de junio de 2022, que afectó a los sectores florícola, ganadero, avícola y exportador, debido a los bloqueos de vías y la violencia provocada. Aun así, el sector empresarial se mantiene optimista, ya que las cifras de ventas mejoraron considerablemente en 2021 y esta tendencia sigue creciendo en 2022. Las perspectivas determinan que la economía va mejorando “La economía recibió varios golpes a partir de 2019, con el paro de octubre; luego, la pandemia del Covid-19, en 2020, derivó en la crisis sanitaria e incidió en la subida del valor mundial de los fletes y de las materias primas, provocando un golpe duro para las economías debido al aumento de la inflación, que se agravó con la Guerra entre Ucrania y Rusia. A pesar de ello, considero que sí hay señales para ser optimistas de que la situación mejorará. Para esto nos basamos en el indicador de las ventas de finales de 2021, ya que alcanzamos los niveles de 2019, es decir, superamos un poco, pero esto no se refleja en todos los sectores ni en todas las provincias. Para 2022 la tendencia estaba mejorando; sin embargo, el paro de junio de 2022 dio otro golpe importante para la economía, ya que se han reportado perdidas de de ventas por más de USD 800 millones, y que en muchos casos no se podrán recuperar. Las perspectivas determinan que la economía va mejorando y eso sucede por varios factores, por ejemplo, la propia dinámica empresarial, ya que el sector productivo busca la manera de trabajar y seguir adelante, pese a las dificultades, para sostener los costos de la empresa. Además, un factor determinante fue el exitoso Plan de Vacunación, promovido por el actual Gobierno Nacional, que fue un gran empujón para el desempeño económico y en la que contó con el apoyo de todo el sector empresarial ecuatoriano”. Fortalecimiento de la representatividad empresarial del Austro “El sector productivo de Cuenca y el Azuay se mantiene optimista y dispuesto a enfrentar los desafíos que la sociedad y la economía presentan y que cada vez se han vuelto más complejos, sobre todo, luego de la pandemia y las paralizaciones suscitadas en el país, las cuales dejaron graves heridas en el tejido social. La región Austral, desde tiempos históricos, se ha caracterizado por su constante esfuerzo y resiliencia para salir adelante a pesar de las adversidades, tanto económicas como sociales, las cuales, se han agravado a lo largo del tiempo por la carencia de infraestructura. El rol de la CIPEM es ser el catalizador y promotor de los esfuerzos del sector empresarial de Cuenca y el Austro ecuatoriano, cuyo objetivo es mantener una producción de calidad, basándonos en los pilares de la responsabilidad social y ambiental. En este enfoque hemos privilegiado no sólo las actividades propias de un gremio como lo son la representatividad y el ser portavoces de los diferentes sectores productivos, sino también, hemos robustecido todas nuestras labores enfocándonos en la educación, dando un énfasis especial al desarrollo de los programas de formación dual, los mismos que benefician a las empresas, generando competitividad y empleo joven.” El sector industrial guayaquileño es resiliente y propósitivo “Tras la crisis sanitaria, el sector industrial de Guayaquil demostró gran resiliencia. En 2021, las ventas del sector de la manufactura de Guayaquil superaron en un 10% las ventas del 2019 -promedio nacional fue del 8%-. Mientras que hasta julio de 2022, las ventas alcanzaron un 19% en el mismo periodo de 2019 -promedio nacional fue de 17%-. 2021 presentó grandes retos para el sector, entre los principales, la inmunización contra el Covid-19 y a nivel internacional, la crisis de los contenedores y el bloqueo de grandes mercados como China debido a las restricciones. Por otro lado, en 2022 producto de las medidas fiscales y monetarias que se tomaron durante la pandemia se han producido crisis inflacionarias a nivel mundial, y la guerra entre Rusia y Ucrania, que además ha aumentado los precios de los combustible y de ciertas materias primas; y todo apunta a que los obstáculos están lejos de terminar pues se prevé que grandes economías como la de EE.UU., y China empiecen un proceso de desaceleración económica. Si hablamos del triple impacto, la industria guayaquileña comprometidos con el desarrollo sostenible, la producción responsable y principalmente eficiente, por eso, desde la Cámara de Industrias de Guayaquil realizamos diferentes actividades para que nuestros afiliados estén al tanto de los últimos avances en economía circular, producción verde y gestión de residuos. Por ejemplo, en nuestra Expoindustria 2022, realizamos un ciclo de conferencias con temas como: Los Objetivos de Desarrollo Sostenible para transformar los negocios, la importancia de incorporar la sostenibilidad en la estrategia de las empresas y el desafío de la gestión de residuos en Latinoamérica y el Ecuador. Finalmente, como organización técnica y propositiva, comprometida con la generación de políticas públicas que promuevan un entorno amigable con la iniciativa privada, la creación de empleo y la mejora de la calidad de vida de los ecuatorianos, hemos desarrollado diferentes propuestas, la más reciente: “Inversión para la Reactivación del Ecuador”, con la cooperación técnica del Instituto Ecuatoriano de Economía Política (IEEP) y el aporte de 72 actores representantes de organizaciones de la sociedad civil, la academia, sector público y privado del Ecuador, con el objetivo de brindarle al Gobierno propuestas viables y necesarias, realizables desde el poder Ejecutivo -sin necesidad de pasar por la Asamblea Nacional-, para que la atracción de inversión se convierta en un objetivo país”. Los negocios han afrontado problemas de liquidez “Quito ha sido una de las ciudades que mayores dificultades ha tenido para lograr una recuperación total. La capital perdió en el 2020, en concepto de ventas privadas, USD 11.805 millones, una caída de -20,3%, siendo la ciudad con mayores pérdidas del Ecuador. No obstante, en 2021 registró una variación de 20,4% con el año previo, sin embargo, al comparar con 2019 existe un decrecimiento de 4,0%, lo que representó una pérdida monetaria de USD 2.329 millones. De enero a junio de 2022, la capital ha registrado un valor de USD 28.226 millones, lo que representa un incremento de 9,8% en comparación del mismo periodo de 2021. Quito desde el mes de abril de 2022 ha recuperado marginalmente el nivel de ventas pre pandemia, si comparamos ene – jun 2019 con 2022 se aprecia que las ventas privadas están USD 162 millones por encima. Las ventas de Quito están 0,6% por encima a los niveles pre pandemia. Sin embargo, Quito ha sido afectada por algunas externalidades, como la inestabilidad dentro del Municipio, la paralización de la inauguración del Metro de Quito y también el paro de junio, que han afectado negativamente. El principal problema que han afrontado los negocios de la capital es la liquidez, ya que este factor es determinante en su sostenibilidad. Muchos negocios han tenido que buscar una conversión productiva, vender otro tipo de mercancías para poder llegar a salir. El sector productivo ha sabido salir adelante, sin embargo, es necesario la generación de política pública tanto del ejecutivo como del gobierno local para potenciar a los negocios y cuidar el empleo que generan. En cuanto a sostenibilidad, como Cámara de Comercio de Quito, presentamos el proyecto ODS Leaders, en el cual, se premiaron a las empresas de la capital que tengan algún proyecto innovador con impactos social, económico y ambiental. La grata sorpresa fue que la mayoría de empresas, entre grandes y medianas, tienen proyectos y buscan un cambio dentro de sus organizaciones para ser más sostenibles. Se viene un gran reto para la capital en 2023, ya que la elección para el nuevo Alcalde será determinante para planificar el futuro de la ciudad, además, vienen desde varias aristas, como la reactivación económica – inversión, movilidad, seguridad y sostenibilidad ambiental. La propuesta de Alcalde debe responder a esos problemas que son urgentes para la ciudad. A la par se debe trabajar por temas de trasparencia, tramitología e incentivos para nuevos negocios”.