Si de clima se tratara, hay que decir que Guayaquil es la ciudad costera ecuatoriana por excelencia cálida y con personas que al paso se hacen panitas. Octubre es otro mes para honrar lo que nos dio, nos da y nos seguirá proveyendo por ser el principal puerto del país. En esta ocasión desde Ekos Travel. nos preguntamos ¿por qué amamos Guayaquil? Una duda que nos ronda sin importar la ciudad de dónde somos, porque por alguna razón en nuestras vidas (comercio, familia, partidos, viajes) hemos visitado ese pedacito tropical con una humedad que nos abraza y que extrañamente nos hace querer volver. Javier Pérez, diseñador gráfico y artista visual, más conocido como Cinta Scotch dice que lo mejor de Guayaquil está en el centro, que ese es su corazón, porque las zonas de edificios con grandes ventanales y llena de oficinas, como el sitio desde donde conversamos a la altura de Mall del sol, es algo que se construyó después y lo califica de estilo superficial. Aunque para hacer posible la vida en esta ciudad, el buen aire acondicionado nunca falta o sino un ventilador a toda. Eso, por ejemplo, es algo superficial que hasta el más guayaquileño agradece en los centros comerciales o al pasar por una tienda que nos invita a seguir sólo para estar fresquitos. ¡Ahhh qué rico está el aire aquí! Lo cierto es que Javier afirma que hay un mito urbano que debe ser desmentido: que en Guayaquil no hay nada que hacer. “Nada más alejado de la realidad que eso”, dice y empieza con una enumeración que bien serviría guardarla para hacer planes sin repetir. Para ver exposiciones o pasar el rato: MAAC Cine. Museo Presley Norton. Casa de la Cultura. Museo y Biblioteca Municipal. Museo del Cacao. Biblioteca de las Artes. Murales en los pasos a desnivel o los ubicados a lo largo de la calle Panamá hasta la Pichincha. Para conciertos: El Centro Ecuatoriano Norteamericano (CEN). El Centro Cívico donde casi todos los viernes se presenta la Orquesta Sinfónica de forma gratuita. Pero si de sus obras ilustradas se trata, que gran parte se encuentran recolectadas en su perfil de Instagram, cuenta que “hay mucha belleza cuando se va por la aerovía o por lancha” y ese material visual le sirve para generar ideas. Por esa razón, Javier considera que hay mucho por hacer con el río Guayas que está inutilizado. Él ha tomado paseos desde el Parque Histórico hasta la ciudad y cree que ese tipo de turismo o transporte se debe incentivar mucho más. “A mí me gusta mucho Guayaquil, es muy pintoresco”. Ese mismo recorrido que abarca gran parte del centro de la ciudad lo tiene bien identificado Gabriela Gómez Santander, periodista y contadora de historias gastronómicas, quien ama con vehemencia llevar a sus familiares y amistades que vienen del exterior a la calle Panamá. No importa la hora: ya sea desayuno, almuerzo o cena, en algún momento del día el plan es caminar por esta zona céntrica y bancaria de Guayaquil. “Me gusta que disfruten del movimiento que existe en la ciudad y la propuesta gastronómica que para mí es muy buena”, detalla Gabriela sobre esa energía que tiene La Perla del Pacífico en sí mismo. El agite, el calor, los carros arrancando ni bien pinta verde la luz del semáforo y ese “corre corre” que a todas horas hay. Eso la ha motivado a hacer de esta ciudad su hogar durante 19 años, ya que su lugar natal es Santo Domingo de los Tsáchilas. Si de comer se trata, acá unas sugerencias: Infaltable los locales de la calle Panamá, sobre todo La Central. Los bolones de Daniel en Urdenor, más conocido como ‘cabeza de niño’. Sambolón (Puerto Santa Ana, Samborondón, Ciudad Celeste, Villa Club) Picantería Valdano, si se busca encebollado. Japi Fish (con locales en Urdesa, Ceibos, Centro y Samborondón) Para pegarse unos ‘drinks’ en tardes o noches calurosas: Nicanor. Comar Bites. (Samborondón) Acorde Bar. (Samborondón) En el imán que nos lleva a pensar en Guayaquil y su calorcito con tanto cariño, la música tiene mucho que ver. Sin duda Julio Jaramillo es un gran referente con letras como ‘Nuestro Juramento’. Pero hay que reconocer que, para las nuevas generaciones, Mar Rendón es una modelo por seguir de cómo hacerse un camino en esta industria de talentos. Se declara orgullosamente guayaquileña y por eso, a su música le pone ese toque sabroso. “Dentro de mis canciones uso frases muy guayacas como: tirado a bacán; siempre le meto un poco de acento, siempre intento que se note que soy guayaca”, dice. Pese a que su trabajo siempre la lleva por diferentes partes, para ella no hay nada como el calor de la gente guayaca, donde todos son amigos y casi familia. No duda en declararse fan de BTS y que muchas de las canciones del grupo le han servido de motivación. Buscar siempre eventos en el Teatro Sánchez Aguilar. Hay oferta musical en locales de los centros comerciales Bocca o La Torre (Samborondón)