Para abordar y solucionar las desigualdades de manera efectiva, es esencial comprender las causas subyacentes que las generan. Simplemente abordar los síntomas superficiales no es suficiente para lograr un cambio real y duradero. Por tal razón, Alison Vásconez, Oficial de Programa de ONU Mujeres, presentó algunos datos del documento ‘Perfil de País según Igualdad de Género’ (PPIG). Las desigualdades pueden tener múltiples causas y manifestarse en diferentes ámbitos, como la economía, la educación, la salud, la vivienda, el acceso a oportunidades, entre otros. Trabajo y cuidado Según Alison, “la autonomía económica es la base para la igualdad y el empoderamiento”, pero en Ecuador -y en la sociedad en general- la desigual distribución de los cuidados suma una carga adicional a las mujeres, impidiendo su incorporación al mercado laboral formal. Las mujeres dedican 31 horas semanales al trabajo de cuidado no remunerado, frente a las 9 horas que dedican los hombres. Violencia contra las mujeres: el reflejo de las desigualdades La violencia contra las mujeres es un problema grave y persistente en muchas sociedades, y está estrechamente relacionada con las desigualdades de género. En el país, seis de cada 10 mujeres han sufrido algún tipo de violencia a lo largo de su vida. Esta problemática no es un fenómeno aislado, sino que es un reflejo de las estructuras sociales y las desigualdades arraigadas en ellas. El PPIG tiene como objetivo dotar de información basada en evidencia para el seguimiento y la evaluación de los compromisos del Estado ecuatoriano y de las políticas nacionales en materia de género. “No hay democracia sin igualdad de género” Comprender las causas subyacentes de las desigualdades es fundamental para implementar políticas y medidas eficaces que las aborden de manera integral. Esto implica trabajar en la eliminación de barreras y discriminaciones, promover la igualdad de oportunidades, fomentar la inclusión social y económica, y abordar las brechas estructurales que perpetúan las desigualdades. Alison recomienda que, todos -sin importar nuestro género- debemos convertirnos en palancas de cambio para acelerar la transformación social hacia la igualdad real y mejorar las condiciones de vida de las mujeres, principalmente aquellas de los grupos más vulnerables, desde un enfoque interseccional. Notas Relacionadas - Mitos empresariales que se deben eliminar - Banco Pichincha camina en pro de la equidad de género - Gestionar la transformación cultural de las organizaciones, el mayor reto al hablar de DEI - Equidad de género en la transformación organizacional - Líderes femeninas que rompen el techo de cristal en empresas privadas - Great Place to Work® Ecuador: estudio de género en las empresas ecuatorianas - Inserción de las mujeres a la tecnología - Una experiencia inmersiva con Paccari - La corresponsabilidad universitaria en la tutela de los DDHH y la igualdad - Hacia las estrellas: los sueños de las más pequeñas son los sueños de todos - Juntas x Ellas: una fundación en pro de la salud mental - Empresas cuencanas con enfoque inclusivo y diverso