<p class="p1"><strong>El 10% más rico de América Latina concentra una porción de los ingresos mayor que en cualquier otra región</strong> (37%), indicó el informe de PNUD. Y viceversa: el 40% más pobre recibe la menor parte (13%).</p> <p class="p1">Esta brecha supera incluso la de África subsahariana y muchos la señalan como una de las explicaciones detrás de la ola de protestas que recorrió países latinoamericanos recientemente.</p> <p class="p1">Para los expertos, <strong>la razón de esta desigualdad parte del pasado colonial que experimentó la región</strong>. Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía, menciona que la disputa entre colonizadores e indígenas, así como la distribución despareja de la tierra en economías agrarias contribuyó a "la creación de algunas familias muy ricas y muchas familias muy pobres".</p> <p class="p1">Según el informe ‘Panorama Social de América Latina 2019’ realizado por Cepal, <strong>la incidencia de la pobreza es mayor en zonas rurales, en especial para personas indígenas y afrodescendientes.</strong></p> <p class="p1">Por ejemplo, <strong>en México casi tres cuartas partes de la población indígena vive en pobreza</strong> y un 43% de quienes hablan lengua nativa no completaron primaria y apenas 10% tiene trabajo formal o es empleador.</p> <p class="p1"><strong>Otro de los factores que conllevaron a la desigualdad fue la rápida urbanización de la región</strong>, misma que ocurrió en el último medio siglo de forma desordenada, lo que llevó a que el Estado se ausente a lo hora de prestar servicios como educación o salud en las nuevas zonas de expansión.</p> <p class="p1">Por su parte, <strong>Stiglitz explica que las economías basadas en recursos naturales como las latinoamericanas tienden a caracterizarse por la inequidad.</strong></p> <p class="p1">"La riqueza del continente proviene de las rentas asociadas con los recursos naturales", explica. "Y en la sociedad hay una pelea sobre quién recibe las rentas, en comparación con las sociedades donde hay que trabajar para ganarse la vida y luego hay más igualdad".</p> <p class="p1">Sin embargo, otros países ricos en recursos naturales como Noruega o Australia escapan a los grandes problemas de desigualdad latinoamericanos. La clave aquí, señalan expertos, es contar con instituciones que permitan manejar de forma más eficiente los ingresos para impulsar el desarrollo.</p> <p class="p1">Y esto también suele escasear en América Latina.</p> <p class="p1">La evidencia muestra que <strong>las clases medias latinoamericanas pagan más de lo que reciben por servicios sociales como educación o salud</strong> y, como respuesta, acuden a proveedores privados, lo cual tiende a incrementar la segmentación, indicó el informe sobre desarrollo humano del PNUD.</p> <p class="p1">"Una respuesta natural sería agregar recursos de los de arriba", agregó. "Pero esos grupos, aunque minoritarios, a menudo han sido un obstáculo para expandir los servicios universales, utilizando su poder económico y político a través de mecanismos estructurales e instrumentales".</p> <p class="p1">Las políticas impositivas son un resorte clave en esto.</p> <p class="p1">Comparados con países en desarrollo, los sistemas tributarios de Latinoamérica suelen tener una mayor participación de impuestos indirectos (al consumo), que favorecen menos la equidad que los impuestos directos (a la renta o la propiedad).</p> <p class="p1">Así, los impuestos directos y las transferencias reducen mucho más el coeficiente Gini de desigualdad en las economías avanzadas que en las emergentes y en desarrollo.</p> <p class="p1">Pese a todo eso, unos 100 millones de latinoamericanos salieron de la pobreza entre las décadas de 1990 y 2000, en base a programas sociales y políticas salariales, en medio del auge de las materias primas.</p> <p class="p1">Pero la desigualdad estructural varió mucho menos en ese lapso, y la disparidad de ingresos en países como Brasil, México, Colombia o Chile ha opacado avances recientes en el índice de desarrollo humano de la ONU, que incluye variables como la expectativa de vida o calidad de educación.</p> <p class="p1">Más aún, después del boom económico <strong>la tasa de pobreza en Latinoamérica pasó de 28% en 2014 a 31% en 2019</strong>, según datos de Cepal. Del total de personas pobres que la región agregó en el último lustro, 26 millones sufrirían de extrema pobreza, con Brasil como principal fuente de retroceso.</p> <p class="p1">En medio de este panorama, <strong>el descontento social se ha expresado mediante votaciones anti-gobierno a lo largo del subcontinente</strong> y, en especial, con fuertes protestas callejeras en países como Chile, Colombia o Ecuador.</p> <p class="p1"><strong>Fuente:</strong> BBC News Mundo</p>