Si bien esta expansión del crédito ha contribuido a la recuperación de la producción y del consumo postpandemia, también ha llevado a mayores niveles de endeudamiento a plazos más largos, junto con un deterioro de la cartera y de la distribución del score crediticio. Los datos de Equifax dan cuenta de la situación. Entre enero de 2019 y abril de 2023 la mediana del monto total de crédito a nivel individual pasó de USD 5.734 a USD 7.520, mientras que la mediana del plazo ponderado de la deuda pasó de 42,1 meses a 45,9. Los porcentajes de individuos con cartera vencida, castigada y/o en demanda judicial se incrementaron significativamente, particularmente en los segmentos de consumos, microcrédito y tarjeta de crédito. El incremento de endeudamiento junto con una menor capacidad de pago llevó a un deterioro de la distribución del score crediticio. El percentil 25 del score de crédito pasó de 491 a 392. ¿Cómo llegamos a esta situación? Recordemos que los niveles de endeudamiento observados son el resultado del equilibrio entre oferta y demanda. Aunque las entidades financieras desean colocar más crédito y por eso facilitan las condiciones de acceso, ningún crédito formal es forzado sobre los consumidores. Por ello, es fundamental entender las motivaciones desde el lado de la demanda de crédito. El empeoramiento inicial del score crediticio se explica por la caída en la demanda agregada durante la pandemia, lo cual llevó a un incremento en la necesidad de financiamiento empresarial. De igual forma, la reducción en el ingreso de los hogares incentivó el uso de crédito para satisfacer sus necesidades de consumo. Pero el score crediticio siguió empeorando durante la recuperación postpandemia. Una razón para ello es que en el año 2020 el gobierno ecuatoriano incrementó de 30 días a 60 días el periodo de retraso en las deudas antes de que sean transferidas a cartera vencida. Cuando, a partir del 1 de enero de 2023 se reestableció el periodo de 30 días, la cartera vencida se incrementó de manera significativa. Finalmente, un elemento clave asociado al incremento en el crédito de consumo es el consumo de venganza. Las restricciones que ocurrieron durante la pandemia generaron un gran deseo de consumir durante la postpandemia. Considerando que la recuperación económica en Ecuador ha ocurrido en forma de K -es decir, que solo algunos segmentos de la población se recuperaron a niveles prepandemia-, el mayor nivel de endeudamiento genera problemas debido a la reducción en la capacidad de pago. El enlentecimiento de la economía ecuatoriana en 2024 generará más problemas en la distribución del score crediticio. Por ello, es fundamental a nivel individual balancear el nivel de deuda con la capacidad de pago. Por: Diego F. Grijalva, director del Instituto de Empresa y Desarrollo – IED, Colegio de Administración de Empresas – CADE, Universidad San Francisco de Quito – USFQ