Los bancos centrales buscan controlar la inflación mediante el endurecimiento de la política monetaria; sin embargo, probablemente errarán en detrimento del crecimiento económico, antes de comenzar a recortar tasas en 2023, señalan Rob Subbaraman y Si Ying Toh en una nota de investigación. “Los crecientes indicios de que la economía mundial está entrando en una desaceleración sincronizada, lo que significa que los países ya no pueden confiar en un repunte de las exportaciones para crecer, también nos han llevado a pronosticar múltiples recesiones”, escribieron. Según la nota, se prevé que los altos niveles de inflación persistan durante un tiempo, ya que las presiones sobre los precios se han extendido más allá de las materias primas, alcanzando los servicios, los alquileres y los salarios. También te puede interesar: Ecuador: a expensas de una recesión en Estados Unidos La magnitud de la recesión variará según los países En Estados Unidos, la correduría estima una recesión poco profunda pero larga, de cinco trimestres, a partir del último trimestre de este año. Por su parte, en Europa, la contracción podría ser mucho más profunda si Rusia interrumpe totalmente el suministro de gas a Europa. Tanto la economía de Estados Unidos como la de la zona del euro se contraerán un 1% en 2023, de acuerdo con las previsiones de Nomura. Por otro lado, las economías medianas, como Australia, Canadá y Corea del Sur, corren el riesgo de experimentar recesiones más profundas de lo previsto si las subidas de las tasas causan un desplome del sector de la vivienda. En este caso, Corea será el país más afectado, con una contracción del 2,2% en el tercer trimestre de este año. Las políticas de apoyo vigentes y el retraso en la reapertura económica ayudarían a que Japón presente la recesión más leve del grupo, añade la investigación. Un caso atípico es China. Si bien esta economía se está recuperando con la ayuda de políticas acomodaticias, persiste el riesgo de que se produzcan nuevos confinamientos en el contexto de la estrategia de Cero COVID implementado por Pekín. Fuente: Bloomber Línea