Según explica Esteban Correa, Subgerente Comercial de Cooperativa Andalucía, el crédito puede aportar con la mejora del estatus de vida de una persona, y ayuda a cumplir objetivos, que en otras circunstancias, serían imposibles de cumplir. Sin embargo, antes de solicitarlo hay ciertos aspectos a considerar. “Algunos de los más importantes son: la fuente de pago, el presupuesto financiero personal y real, la estabilidad laboral y la capacidad de pago que permita cumplir con la obligación adquirida; pero tal vez lo más importante es tener claros los objetivos que se buscan cumplir a través del crédito, de manera que se pueda optar por el más adecuado y aprovecharlo al máximo”, indica. Por ello, el experto de Cooperativa Andalucía detalla a continuación los 3 tipos de crédito más comunes a los que puede acceder la ciudadanía, de acuerdo a su necesidad: Crédito de consumo El crédito de consumo se otorga a personas naturales para la compra de bienes, servicios o gastos no relacionados con una actividad productiva o comercial. “Es ideal para quienes buscan adquirir un vehículo, salir de vacaciones, o para pagar sus deudas, por ejemplo”, señala Correa. Este es probablemente el tipo de crédito que más demanda tendrá entre los ecuatorianos en el transcurso del 2021, principalmente debido a la crisis enfrentada el año pasado por la pandemia de Covid-19, lo que obligó a muchas personas y familias a reorganizar sus finanzas para poder pagar las deudas adquiridas en ese periodo. Crédito inmobiliario Es aquel que se otorga a personas naturales para adquirir bienes inmuebles, para la construcción de vivienda propia, y/o para la construcción, reparación, remodelación y mejora de inmuebles propios. Como con cualquier otro crédito, el tiempo estimado para la aprobación del inmobiliario depende del perfil del cliente y la entrega de los requisitos. Microcrédito Este crédito se otorga a personas naturales o jurídicas con un nivel de ventas anuales inferior o igual a USD 100.000, o a un grupo de prestatarios con garantía solidaria. Correa indica que “el microcrédito está destinado a financiar actividades de producción y/o comercialización en pequeña escala, cuya fuente principal de pago la constituye el producto de las ventas o los ingresos generados por dichas actividades.” Por lo general, la mejor forma de aprovechar un microcrédito es destinando los fondos a la inversión en activos fijos o capital de trabajo de sus negocios, para que esa inversión rinda frutos económicos que se traduzcan en desarrollo para las familias. Para acceder a cualquiera de estos créditos, se debe cumplir con requisitos mínimos como: cédula original, planilla de servicio básico, croquis del domicilio, y justificación de ingresos según la relación laboral (dependiente o independiente). En cuanto a la capacidad de endeudamiento, se calcula en base a los ingresos que presente el cliente y al comportamiento del buró de crédito. Sobre recomendaciones generales para obtener un crédito responsablemente Defina el objetivo del crédito: pago de deudas, educación, auto, coberturas médicas emergentes, inversiones, vivienda, entre otros. Haga un screening de sus finanzas: analice sus ingresos y egresos actuales para conocer la capacidad para hacer frente a un nuevo compromiso financiero. Analice las diferentes opciones que existen en el mercado: y verifique que estén autorizadas por la entidad reguladora. Evalúe las tasas de interés: estas varían dependiendo del tipo de crédito y de la entidad que lo otorga. Es importante analizar las tasas de interés de acuerdo al segmento de crédito. Lea con detenimiento las condiciones de pago: es indispensable conocer qué monto va a solicitar y los abonos mensuales que debe realizar para pagar este crédito, a fin de incluirlo dentro de su planificación financiera. Conozca los requisitos para la aplicación: Infórmese sobre los diferentes requisitos que solicitan las entidades financieras para brindar un crédito a fin de tener toda la documentación necesaria a la mano. Sea proactivo en el manejo de las deudas y evite el sobreendeudamiento: lleve sus finanzas de manera organizada, maneje un registro para el control de ingresos y gastos e identifique claramente su presupuesto personal, buscando siempre las mejores alternativas para evitar caer en morosidad. El autocontrol debe primar. Fuente: Cooperativa Andalucía