El crecimiento evidenciado por este sector demuestra que mantiene su solidez, solvencia y confianza por parte de sus clientes, ello pese a que la inversión pública y privada disminuyó en la economía en 2019. El consumo de los hogares se incrementó 1,5% debido al crecimiento del crédito, de las remesas y del salario real a causa de la deflación de la economía. Las entidades que conforman el sistema reportaron un crecimiento de sus niveles de activos del 10,3% en 2019, este escenario se debe al buen desempeño de la cartera de crédito que subió un 11%, impulsado, principalmente, por el segmento de consumo y comercial, así el total de la cartera de crédito alcanzó los USD 41.500 millones. El comportamiento de la cartera se explica por la evolución de los depósitos, que si bien se ha desacelerado respecto al crecimiento de años anteriores, mantiene una variación anual del 9,6%, alcanzando los USD 45.764 millones. El sistema financiero privado esta compuesto por 24 bancos que concentran el 74% del total de los activos; las Cooperativas que conforman el Segmento 1 mantienen el 19% del total de los activos; las Mutualistas representan el 2% y los otros actores -como las Cooperativas del Segmento 2 y 3- representan el 4%. Es importante mencionar el crecimiento de las cooperativas Segmento 1, que registró un aumento de sus activos del 20%, mientras que los depósitos y el crédito subieron el 20% y 8%, respectivamente. Debido al incremento sostenido de la intermediación financiera, las entidades que conforman el sistema financiero alcanzaron niveles de utilidades record, al reportar USD 768,66 millones, 8,2% más que en 2018 y que representa una rentabilidad sobre activo del 1,3%. De estas utilidades el sistema de bancos privados generó el 80% con USD 615 millones. La generación de estas utilidades permite a las entidades financieras incrementar sus niveles de patrimonio y mejorar su solvencia, de esta forma el indicador de Patrimonio sobre Activos de los bancos privados se ubicó en 11,3%, mientras que la solvencia de las cooperativas Segmento 1 fue de 14,1%. Además de la solvencia, una de las fortalezas del sistema son sus buenos niveles de liquidez, que en el caso de los bancos supera el 20% del total de sus depósitos, mientras que para las cooperativas Segmento 1, se ubica en el 15% del total de sus obligaciones con el público. Otro factor destacable es que el crecimiento del crédito no ha derivado en un aumento de la morosidad de la cartera, la misma que se mantiene en niveles similares a 2018, pasando de 2,6% a 2,7% para el caso de los bancos y de 3,3% a 3,5% para el caso de las Cooperativas Segmento 1. Así, el sistema financiero reporta buenos indicadores financieros al cierre de 2019, con un importante crecimiento de sus niveles de intermediación financiera y utilidades, lo que sin duda le permitirán afrontar los desafíos económicos que ya se empiezan a palpar en este desafiante 2020. EFECTO COVID-19 Uno de los sectores clave para afrontar la crisis económica, que genera la paralización de actividades derivada de la emergencia sanitaria ocasionada por el Covid-19, en conjunto con la crisis económica que vive Ecuador, son las instituciones del sistema financiero. Su solidez es decisiva para sostener la dolarización y para reactivar el consumo y el funcionamiento de los sectores productivos. Es por ello que las instituciones financieras deben mantener su liquidez para salvaguardar el dinero de sus depositantes y conforme recuperen recursos o se inyecte más liquidez a la economía, deben priorizar los sectores a los que se destinará el crédito, potenciando así la recuperación. En el mes de marzo de 2020, los depósitos cayeron 2,9% respecto a los niveles observados en el mes de febrero, lo que para muchos analistas es una señal de la confianza de los agentes económicos en el sistema financiero. En las Cooperativas, los depósitos cayeron apenas 0,8% y el crédito cayó 0,3%, en un escenario en el que la falta de liquidez es un problema de Gobierno, empresas y hogares. El hecho de que se puedan mantener los depósitos es una buena noticia para la economía ecuatoriana. Sin embargo, se requiere con urgencia normativas decididas para incentivar el crédito; además, que las medidas adoptadas para diferir el pago de cuotas de los créditos que vencen en marzo, abril y mayo, posterga la recuperación del crédito y obliga a las entidades financieras a provisionar recursos para cubrir un posible incremento de la morosidad ante el efecto del shock de las paralizaciones en el ingreso de empresas y hogares. La economía ecuatoriana atraviesa momentos de inmensa incertidumbre y la confianza de los agentes económicos en sus instituciones financieras es crucial para que la economía pueda recuperarse de esta crisis sin precedentes. No cabe duda que el sector financiero tendrá un rol clave para la recuperación económica. Ahora, más que nunca, debe ser solidario, buscando reestructurar pasivos y apoyar al sector productivo con las mejores condiciones posibles.> Ver Ranking Financiero 2020 Por _ Víctor Zabala A., Gerente de Investigación Económica y de Mercado Grupo Ekos y Equipo Ekos.