A la vez que la computación en la nube, el software como servicio (SaaS) y las plantillas distribuidas son la tendencia que ha propiciado un aumento drástico de infraestructura, tanto conocidas como desconocidas, y esto, a su vez, ha complicado aún más la protección de los entornos Las exposiciones de los activos públicos ponen en riesgo a las organizaciones, que, en ocasiones, acaban siendo víctimas de ataques oportunistas. Para que un programa de ciberseguridad resulte eficaz, lo primero que se debe hacer es determinar qué es lo que hay que proteger, pero tanto a las empresas como a las administraciones públicas les cuesta saber con certeza qué activos tienen y qué servicios suponen un riesgo mayor. También te puede interesar: "El 69% de las organizaciones de latinoamérica sufrió algún incidente de seguridad en 2023" Como la nube cambia constantemente, surgen nuevos riesgos. En un mes cualquiera, se retiran aproximadamente el 20 % de los servicios que conforman la superficie de ataque en la nube de una organización para sustituirlos por otros nuevos o actualizados. Por lo general, los servicios recién implementados tienen la culpa de casi la mitad de las exposiciones graves o críticas que afectan a la nube de la organización cada mes. Las exposiciones del sistema de acceso remoto son un problema muy común. En el caso de más del 85 % de las organizaciones analizadas, se podía acceder al protocolo de escritorio remoto (RDP, por sus siglas en inglés) desde Internet al menos el 25 % del mes, lo que las dejaba vulnerables a ataques de ransomware. La nube es la superficie de ataque por excelencia. En las organizaciones analizadas, nada menos que el 80% de las exposiciones de gravedad media, alta o crítica observadas se encontraban en activos alojados en la nube. Recomendaciones Obtenga una visibilidad continua y completa. Mantenga un inventario exhaustivo y actualizado de los activos de su organización, tanto de los locales como de los alojados en la nube, para garantizar una aplicación coherente de las políticas de gobernanza. Afronte la gestión de vulnerabilidades con una nueva mentalidad. Muchas de las brechas de seguridad tienen que ver con exposiciones derivadas de problemas como servicios o cortafuegos mal configurados o incluso vulnerabilidades conocidas. Tenga controlados todos los puntos de acceso remoto y su uso. Así, podrá eliminar el riesgo de que se produzcan inicios de sesión no autorizados. Fuente: Palo Alto Networks & GMS SOC