Este foro abordó los desafíos y oportunidades que enfrenta el país en su transición hacia una movilidad más verde y sostenible. El Vicepresidente Ejecutivo y Gerente General de Banco del Austro, Clemente Tamariz, enfatizó el papel dual de la entidad financiera en promover prácticas internas sostenibles y asegurar que los fondos otorgados se destinen a proyectos con impacto positivo en el ambiente. Destacó la innovación en productos financieros, como los bonos verdes y azules, que facilitan el acceso a recursos económicos en condiciones favorables para impulsar iniciativas de sostenibilidad. Desde su posición en Aekia, Roberto Ramil subrayó la importancia de la adaptabilidad del sector financiero y bursátil a las nuevas demandas de sostenibilidad. Citó ejemplos como los incentivos gubernamentales y los productos financieros especializados que comprenden las particularidades de los vehículos eléctricos, como su mayor costo inicial y necesidades de mantenimiento diferenciadas. Un Futuro Electrizante: Electrolineras y Vehículos Eléctricos El panel no solo se enfocó en los vehículos eléctricos como pilares de la movilidad sostenible, sino también en la infraestructura necesaria para sostener este cambio, como las electrolineras. Ambos oradores coincidieron en la existencia de un amplio espectro de recursos financieros internacionales dispuestos a apoyar a Ecuador en esta transición energética, aunque reconocieron que aún queda un camino por recorrer para captar estos fondos de manera efectiva. Los desafíos para el financiamiento de la movilidad sostenible en Ecuador son multidimensionales, abarcando desde la necesidad de educación y adaptación de los consumidores hasta la captación de recursos internacionales. Sin embargo, la banca ecuatoriana, representada por Banco del Austro, muestra un compromiso firme hacia la sostenibilidad, no solo como una estrategia de negocio, sino como una misión para contribuir a un planeta más saludable. Janet Hinostroza concluyó el panel resaltando la unión de propósito entre la industria automotriz y la banca para promover la sostenibilidad. Subrayó la importancia de la educación y la adaptación a las demandas globales como pilares para aprovechar los recursos disponibles para la movilidad sostenible. La visión compartida es clara: un Ecuador que avanza decididamente hacia un futuro en el que la sostenibilidad no es solo una opción, sino el núcleo de su desarrollo económico y social. Este panel no solo arrojó luz sobre los esfuerzos actuales y futuros para financiar la movilidad sostenible en Ecuador, sino que también dejó en claro el papel crucial de la colaboración entre diferentes sectores para alcanzar este objetivo. Queda evidente que, con el compromiso adecuado y el enfoque en la educación y la adaptación, el país está bien posicionado para liderar la transición hacia una movilidad más limpia y sostenible en la región.