En 2025, el software empresarial dejó de ser un soporte funcional para convertirse en el núcleo estratégico de las organizaciones. La aceleración digital impulsada por la nube, la automatización y la inteligencia artificial ha redefinido la forma en que las empresas operan y crecen. Según Gartner (2024), el gasto mundial en software empresarial superará los USD 1,04 billones en 2025, impulsado principalmente por soluciones basadas en IA y plataformas de integración. Las áreas con mayor transformación son finanzas, talento humano, manufactura, logística y ventas. Los sistemas ERP y CRM están evolucionando hacia plataformas inteligentes capaces de anticipar incidentes, optimizar procesos y personalizar interacciones en tiempo real. Un estudio de IDC Latin America (2024) revela que el 67% de las empresas de la región planea modernizar o reemplazar sus sistemas core antes de 2027 para mantener competitividad y responder a clientes cada vez más digitales. La nube híbrida y el software como servicio (SaaS) se consolidaron como la arquitectura dominante. Compañías en Ecuador y la región migran aceleradamente por razones de escalabilidad, ciberseguridad y eficiencia de costos. De acuerdo con el Informe Global Cloud 2024 de Flexera, el 82% de las grandes empresas usa múltiples nubes y prioriza herramientas que integren gobernanza, analítica y automatización en un mismo ecosistema. La inteligencia artificial vive un punto de inflexión. El reporte “The State of AI in 2025” de QuantumBlack (AI by McKinsey) muestra que el 88% de las organizaciones globales ya usa IA de forma regular, frente al 78% del año anterior, aunque dos tercios siguen en etapa piloto y solo un tercio ha logrado escalarla a nivel corporativo. Seis de cada diez empresas están probando agentes inteligentes, pero menos del 10% los ha implementado a gran escala. Quienes avanzan reportan resultados claros: alrededor de dos tercios reconocen mayor innovación y cerca del 50% ve mejoras en ingresos y satisfacción del cliente.