“El mundo está cambiando a un ritmo vertiginoso”. Bajo esa premisa, arrancó la conferencia de Acosta. Para evidenciar la velocidad a la que vamos, el especialista planteó esta pregunta: “¿cuándo fue la última vez que fueron a una tienda a comprar música o películas?”. Nadie recordó. Es que, actualmente, la mayoría de personas satisfacemos nuestras necesidades de ocio y entretenimiento a través de plataformas de Spotify y Netflix. Sin duda, hemos sido testigos de la digitalización de los servicios. Lo mismo pasa en el sector educativo. La tecnología ha revolucionado la manera de aprender y transmitir conocimientos, lo que nos lleva a vivir “la nueva era de la educación”, asegura Acosta. Ahora ya no es necesario coincidir en la misma aula o edificio, pero de manera sincrónica -tanto profesores como los alumnos- pueden interactuar, sin importar el distanciamiento. El auge de la educación en línea se muestran en cifras. De acuerdo al conferencista, las matrículas en línea en Canadá crecen un 10% al año, en Estados Unidos se cuadruplicaron en los últimos 15 años y en América Latina subieron un 73% desde 2010. Además del espacio físico, también ha cambiado la realidad y las necesidades de los estudiantes. Existen perfiles diversos como personas privadas de la libertad, amas de casa, jóvenes que trabajan y nativos digitales que también buscan oportunidades para estudiar. Estos últimos, también conocidos cómo la generación Z, se caracterizan por haber nacido en un mundo tecnológico, tener periodos de atención cortos y absorber conocimiento a través de la experimentación. “Por eso, es importante tener otros enfoques de aprendizaje”, asegura el rector de la UTPL. Explicó que hoy existen metodologías activas de aprendizaje basadas en problemas, proyectos, estudios de caso y basadas en retos. Así los estudiantes aprenden a aprender. A esta nueva modalidades de educar se suman las tecnología de información y de la comunicación, asociadas a la cuarta revolución industrial, como: la realidad virtual y aumentada, la inteligencia artificial, la robótica y herramientas digitales como: aulas virtuales, aplicativos móviles, redes sociales y blogs. Finalmente, Acosta indica que la UTPL ha sido sólo pionera en la educación a distancia en Sudamérica y en el país, actualmente innova con tecnologías como Virtopsia, donde los estudiantes de medicina pueden hacer autopsias virtuales; audiencias virtuales, donde los estudiantes de leyes pueden enfrentarse a juicios en vivo o tours virtuales guiados para que potenciales estudiantes visitar su campus vía online.