No obstante, la recuperación de la economía mundial contrasta con las severas interrupciones en las cadenas de suministro que transportan los productos desde las fábricas chinas al resto del planeta, a esto se suma una ola global de inflación, que en Estados Unidos llegó a 7%, el nivel más alto en los últimos 39 años. De acuerdo a Daniel Titelman, director de la División de Desarrollo Económico de la Cepal, se acerca una fuerte desaceleración del crecimiento, mientras prevalecen bajos niveles de inversión y productividad, y una lenta recuperación del empleo, con poco espacio de maniobra fiscal, en un contexto de previsible incremento de las tasas de interés y de depreciaciones de las monedas locales. Entre los principales factores que incidirán en las economías latinoamericanas están: 1. El mundo crecerá menos La Cepal prevé que el crecimiento mundial para 2022 será menor que el del año pasado, acercándose a un 4,9%. Por su parte, los dos mayores socios comerciales de Latinoamérica, Estados Unidos y China, mantendrán una tendencia de desaceleración económica, ralentizando la recuperación de los países de la región. Los cuellos de botella en las cadenas de suministro persistirán por varios meses, aumentando los costos del transporte marítimo y haciendo más lento el flujo del comercio internacional. 2. El precio del dinero prestado En tanto persistan las presiones inflacionarias, las condiciones financieras serán más restrictivas debido a un eventual aumento de las tasas de interés para controlar la situación. Según explica Titelman, “en la medida en que aumente la percepción de que las tasas de interés en el mundo desarrollado van a subir, se generarán condiciones más restrictivas para el acceso al financiamiento por parte de nuestros países”. Esto a su vez provocará el traslado de capitales desde las regiones como América Latina hacia países desarrollados, porque les resulta más rentable a sus inversores. 3. El precio de las materias primas En 2021, el precio de las materias primas registró un fuerte incremento, lo que favoreció a varios países exportadores de commodities de Latinoamérica. Sin embargo, ese gran impulso no se repetiría este año. Uno de los mayores desafíos que enfrentarán los países de la región en 2022, es reducir la inflación sin afectar el crecimiento económico y la creación de empleo. No obstante, “los bancos centrales tienen otras herramientas para controlar la inflación que van más allá de las tasas de interés”, señala Titelman. Fuente: BBC