Aquí las respuestas del Secretario de Estado a estas y otras interrogantes en un escenario altamente desafiante para el actual gobierno. ¿Cuáles son las nuevas inversiones sobre el tablero? ¿Cómo empatar este tema con las cuentas del Banco Central de Inversión Extranjera Directa (IED)? La figura de los contratos de inversión privada o protección de contratos existe en varios países de América Latina y su figura no tendría que existir, si tuviésemos seguridad jurídica y estabilidad a largo plazo. ¿Por qué se crean? Ocurrió hace 10 años, en la época de Rafael Correa y se crearon para abrir una especie de isla de tranquilidad, dando deducciones tributarias a las empresas que se acojan a los contratos. Éstas eran del 25% de Impuesto a la Renta, es decir que se les daba total reducción de ese impuesto y del ISD. Nosotros cambiamos esto e hicimos deducciones del 5%, porque nos parecía que era demasiado abierto. Entonces, hoy por hoy, la empresa que se acoge a un contrato de inversión, debe tener más de USD 1 millón en inversión nueva. Por ejemplo, si una empresa tiene un contrato de inversión recientemente firmado, te dice quiero hacer una nueva inversión, una nueva planta embotelladora, esa planta y centro de costos son sujetos a un posible contrato de inversión. Entonces ellos invierten y se les reduce el 5% de Impuesto a la Renta e ISD, y la empresa se compromete con un cronograma establecido de inversiones y un mínimo de empleo. Bajo esta figura, se han firmado 450 contratos con empresas privadas. De ese número, 220 los hemos realizado en este año y se refleja en USD 5 mil millones en contratos de inversión. 60% de ese monto es inversión local y 40%, inversión extranjera. Entonces hay un shock de inversiones, hay un crecimiento fuerte bajo esta figura. Y todo lo que esté fuera de ella, se refleja en las cuentas del Banco Central. Pero, ¿dónde está la discrepancia con el BCE? Primero que la información de la entidad sobre IED es cuando ingresa el dinero y refleja el pasado. Entonces el Banco Central mide la IED y tiene la información bruta de capital fijo; en alguna de esas dos cuentas tiene que reflejarse este dinero a lo largo del tiempo. El otro tema importante son los contratos de inversión, ahí está el cronograma en el cual las empresas han firmado los contratos; están auditados y notarizados y se señala que se han comprometido a invertir, USD 1.000 millones este año. ¿En qué empresas se concentran estos USD 1.000 millones? Por ejemplo, tenemos tres proyectos puramente de inversión extranjera directa este año, dos son empresas españolas y una empresa, francesa. La una es Cobra (empresa del sector de la construcción) con USD 190 millones; USD 200 millones para un proyecto de energía eólica; para Villonaco, USD 3 millones. Y hay más como Ema Watts (USD 100 millones); Solar Pack (USD 140 millones). Y, en Galápagos está Total Eren (USD 90 millones). Por otro lado, Aymesa está invirtiendo en una nueva planta (USD 100 millones). En logística tenemos un proyecto naval en Guayas (USD 43 millones), otro terminal en Posorja (USD 13 millones). En definitiva, hay inversión en energía limpia, en el sector minero y también mucha inversión local en camaroneras. El tema de una inversión es real. Hay empresas que nos buscan a nivel internacional, lo hacen para proteger su inversión. Prefiero que no existan los contratos de inversión y creo que en el futuro podemos ir hacia eso, primero deberíamos tener una ley de inversiones (que no se aprobó en la Asamblea) y que buscaba reformas en las zonas francas, app y demás. Hay un buen ambiente, en cuanto a las exportaciones. ¿Qué es lo que se ha hecho bien para que funcionen? ¿Qué tipos de productos están entrando en esta canasta de nuevos productos exportables? Y, ¿cuánto empleo se puede generar? En términos de exportación, uno de los grandes logros de este último año es haber mantenido mercados abiertos en medio de la crisis provocada por la pandemia, el conflicto en Europa, la locura de los fletes a nivel internacional, que han subido de precio en forma tremenda, etc. Pero nuestros productos de exportación, los primarios y los no tradicionales están teniendo una performance increíble. El crecimiento de las exportaciones de camarón, de enero a marzo, ha sido del 95%. Pese a los problemas mundiales, el banano está creciendo al 1,5%. El siguiente mercado en abrirse es el del plomo y cobre, ahí están creciendo las exportaciones al 125%. El tema de enlatados de pescado está creciendo al 6%; y flores al 5%. ¿Cómo avanza el tema de que seamos reconocidos como un miembro pleno del Acuerdo del Pacífico? La primera etapa para ello es que cerremos las negociaciones con México. Hemos avanzado en un 95%. México es muy interesante, porque la negociación es un acuerdo de tercera generación; ya no se negocian solo temas comerciales, de inversiones, también se ven temas ambientales, de propiedad intelectual, laborales, temas de justicia. Entonces tienes 19 mesas de negociación, es muy similar el tema que estamos por cerrar con México, EE.UU. y Canadá. Creo que la Alianza del Pacífico nos debería tomar de aquí hasta inicios del próximo año. El Riesgo País de Ecuador sigue siendo el más alto de la región, después de Venezuela y Argentina. Los prestamistas no ven mejora. Y, por otro lado, está el tema rebote post pandemia, tenemos uno de los peores desempeños. ¿Qué piensan hacer al respecto? El Riesgo País tiene que bajar al menos a niveles de 400 puntos. Una vez que los inversionistas internacionales vean el beneficio de tener un acuerdo con el FMI, este índice bajará. Y, por otro lado, la estructura de nuestra producción no permite crecimientos estables en el largo plazo. Ecuador no tiene suficiente inversión ni local ni extranjera, ni suficientes acuerdos comerciales y sectores productivos donde haya costos adecuados, es decir, competitividad interna; estamos trabajando en ello también. Entonces tienes al sector productivo atado de manos, cuando hay estos momentos de shock, crecemos a un ritmo más lento que los otros, nuesta recuperación es más lenta que los otros países. Ustedes estarán conscientes como Gobierno que la confianza empresarial en el gobierno ha caído. ¿Qué puedes decir a los empresarios? Es importante siempre valorar dentro de este entorno, el valor de que durante casi un año de presidencia, nadie ha puesto en duda la dolarización. Ese es un valor esencial, que a las empresas les sirve para planificar en el largo plazo, es un elemento mínimo necesario para seguir creciendo. La dolarización lleva 22 años, ¿qué cambios se necesita para crecer? Hay que reconocer que gracias al manejo quese ha hecho, tenemos el nivel más alto de créditos y depósitos histórico, por citar un ejemplo. Las tasas de interés también han ido bajando, entre otros elementos. La falta de empleo y la inseguridad son una preocupación latente, constituyen un problema serio en un país que viene ya afectado por un índice de subempleo y desempleo elevados… Estamos tratando de hacer un nuevo modelo de desarrollo en Ecuador, ese modelo tiene dos pilares. Uno es la inversión privada, la empresa, el emprendimiento, la innovación y demás, es decir, ese motor que durante mucho tiempo estuvo descuidado en los gobiernos anteriores. El dato que tenemos de los Ministerio de Salud y Economía es que se destinaron USD 1.000 millones para el proceso de vacunación. Ese mismo monto, precisamente, tiene que ir ahora a la reactivación productiva, sobre todo en infraestructura, carreteras, puertos, entre otros. Como Ekos consideramos que a pesar del acuerdo técnico con el FMI, el Riesgo País todavía no ha logrado bajar de 800 puntos; se desaprovechó la amplia ventana de respaldo que tuvo el Gobierno para hacer cambios estructurales tras el exitoso programa de vacunación. Hoy en día la falta de acuerdo político, la pérdida de confianza y credibilidad institucional, así como la escalada de inseguridad, los bajos niveles de inversión y la falta de estímulo al empleo y a la economía en su conjunto, son tareas pendientes a las que el Gobierno debe prestar particular atención.