En una entrevista previa, en junio, María Alejandra Muñoz, Directora del Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (SENAE), señaló que el ingreso de productos de contrabando representó en 2017 una pérdida de USD 400 millones en impuestos frente a los USD 13.225 millones recaudados por el Servicio de Rentas Internas (SRI). Si bien ésta es una estimación, al comparar este número con la tributación 2017, equivale al 3% de su total. El contrabando es una amenaza para la industria nacional, pese a los diferentes controles que ejercen las autoridades. Su crecimiento socava a organizaciones que sí cumplen con procesos legales, lo cual les representa inversión de capital en la importación de productos de calidad. Además, aportan con impuestos al Estado y obtienen ganancias de manera lícita. En este contexto, Ecuador ocupa el puesto 109 entre 190 economías a nivel mundial en el ranking de Comercio Transfronterizo 2018 del Banco Mundial. Esta medición indica que, mientras más burocrático y largo sea el proceso de desaduanización -en Ecuador es de 4,2 días- existen más incentivos para que incremente el comercio ilegal de bienes. Otros estudios como el Índice del Entorno Global del Comercio Ilícito, realizado por The Economist, pone al país en la posición 64 entre 80 naciones.> Mayor información