Ecuador anunció un acuerdo, al cierre de la semana pasada, con el FMI por 6.500 millones de dólares. Se trata de un programa de 27 meses, que permitirá al Gobierno contar con 4.000 millones este año. Para obtener los recursos, el país deberá realizar reformas para equilibrar las finanzas públicas, fortalecer las bases institucionales del Banco Central y mejorar la supervisión del sistema financiero. Según el Ministerio de Finanzas, también ayudarán a expandir la cobertura de protección social y cubrir los atrasos en pagos. El acuerdo viabiliza el canje de los bonos de deuda por 17.400 millones. Ahora Ecuador está a la espera de la ratificación del Directorio del FMI para que el primer desembolso se haga efectivo en octubre. Esta inyección es crucial para que el país logre cubrir la brecha de financiamiento para 2020. Queda pendiente que se conozcan las metas que se fijarán, sin embargo Ceyda Oner, Jefa del equipo técnico del FMI, precisó la semana pasada, que las autoridades de Ecuador se comprometieron a tomar medidas tempranas para mejorar las finanzas, cuando la economía comience a recuperarse. La noticia llega en el momento más duro que vive la economía ecuatoriana y luego de varios intentos -y fallos como la comunicación e implementación de la liberación de precios de los combustibles-, para obtener recursos cruciales para equilibrar la caja fiscal, reducir el déficit y tratar de redirigir la economía. A Ecuador les esperan ejecutar compromisos en tres aspectos. Acorde a información de Diario El Comercio,”se menciona una reducción del gasto relacionado con la crisis el próximo año y la implementación de un paquete de reformas fiscales que incluya una moderación del gasto corriente (salarios, bienes y servicios, entre otros) y de inversión. Además, se aspira a una mejor gobernanza del gasto público. Segundo, se espera una reforma tributaria integral; y tercero, la expansión en la cobertura de la protección social. El programa, además, incluirá reformas para el fortalecimiento del Banco Central y la mejora de la supervisión del sector financiero”.