"2016, el peor año para acceso a la vivienda"
La Asociación de Promotores Inmobiliarios de Viviendas del Ecuador, APIVE, aglutina a los 21 mayores promotores de vivienda del Ecuador,en número de viviendas provistas al mercado inmobiliario ecuatoriano. Charlamos con su representante.
¿Cuál ha sido la evolución que tuvo el sector en 2016 y sus proyecciones?2016 representó el peor año para el acceso a vivienda en el país desde 2005. A pesar del exitoso programa contracíclico lanzado por el gobierno con el sector para paliar el efecto de la caída del precio del petróleo en el dinamismo de la economía, el anuncio de la Ley de Herencia y Plusvalía de mayo 2015 derrumbó la actividad. 2017 ha representado un año errático, sin claras perspectivas aún en la actividad. Quizá es el efecto del proceso electoral. Esto se refleja en que no hay repunte ni arranque de nuevos proyectos. Mientras el número de hogares crece y la oferta de vivienda decrece, las familias ecuatorianas tienen que escoger entre hacinarse o dirigirse hacia la informalidad.
¿Cuál es el impacto que considera que tuvo la Ley de Plusvalía en la actividad que representa?
Fue un golpe a la confianza. Este es un sector de ciclos largos que requiere certezas y un mínimo de confianza.La Ley de Plusvalía eliminó de un tajo la confianza porque colocó al Ecuador en una palestra mundial: nuestro país es hoy el único en el mundo en el que existe una barbaridad en la ley como la que dejó introducida el anterior gobierno. Le dicen a los hogares que no vean su vivienda como un ahorro y un patrimonio, sino que acepten que el Estado está al acecho y se quedará con lo que resulte el día de la venta -al menos en todo dólar que supere un criterio arbitrario de inflación.
"2017 se muestra como un año errático, sin claras perspectivas aún en la actividad."
¿Qué políticas podrían favorecer el desarrollo del sector en materia de crédito, tributos y tramitología?
El crédito es consubstancial al sector. Ecuador y ciertos países de menor desarrollo relativo en esta materia deberíamos empezar a entender que el crédito que gestionan las empresas para construir un proyecto tiene que formar parte del mismo proyecto financiero integral que el crédito con el que los ciudadanos compran las viviendas.
Ese matrimonio entre el crédito de corto plazo (para promover y construir) y el crédito de largo plazo (para comprar), debe ser trabajado para lograr sistemas de subrogación automática por ejemplo.
Más Información:
Desafiando la coyuntura
Desarrollo de vivienda: alternativa social y económicamente necesaria
Formalización de las construcciones frente a riesgos naturales
Debemos luchar contra la informalidad
TOP 30 constructoras internacionales
¿Cuánto cuesta el m2 en Ecuador y el mundo?